Temas Especiales

01 de Jul de 2022

  • Jorge J. Aparicio Romero

Columnistas

¡Oh!, y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Cada vez son más constantes las críticas y quejas de la población insatisfecha

Cada vez son más constantes las críticas y quejas de la población insatisfecha, debido a la gran cantidad de promesas incumplidas por la actual administración de Gobierno, liderizada por el presidente Juan Carlos Varela.

Ya han pasado más de 30 meses de gestión y los cambios y promesas hechas en campaña no han surtido efecto positivo en el país; por el contrario, parece que el destino estuviese dando una mala jugada, al estar arrojando resultados en cierto sentido contrario a lo prometido.

Por desgracia la improvisación ha sido tónica de todos los Gobiernos, creíamos que este iba a ser un tanto diferente, precisamente porque había sido parte del Gobierno de Cambio Democrático, pero no fue así.

Los programas sociales: la canasta básica, Beca universal, 120 a los 65, Sanidad básica, son un desastre. A las personas se les enseña a pescar, no se le regalan los peces. Claro que deben existir ayudas sociales, pero para quienes exclusivamente sea comprobado que la necesiten.

¡La diplomacia panameña es un rotundo fracaso!, le declara la guerra al ISIS, y se une a la coalición internacional en contra del Estado Islámico. ¡Qué vergüenza internacional! Imagino que ISIS y una gran cantidad de países deben haber tomado esto como un ‘chiste', porque de lo contrario ya nos hubiesen atacado por todas las coordenadas, ¡con la clase de seguridad tecnológica con que contamos!

En materia de seguridad ciudadana se dice que todo es percepción y que los crímenes están relacionado al problema de las drogas y el narcotráfico, ¡qué va!; porque a la persona que asaltan, hurtan o matan por un celular, por un televisor o por una computadora no tiene que ver nada con las drogas, eso no es percepción, es una realidad.

En educación, ¿de qué ha servido la ayuda social? Más de 40 mil reprobados y casi 12 mil adolescentes embarazadas, los programas de reparación y mantenimiento de las escuelas ni siquiera han empezado, y piensan que la solución al problema de la educación panameña es permanecer más tiempo en clases.

¿Para qué hablar de Obras Públicas, Salud, Vivienda, agro y otros ministerios que ni siquiera son perceptibles sino en el gasto público? El asunto es que esto está caminando por inercia, parece que necesita obligatoriamente de esa fuerza relativa que actúe sobre él, esa fuerza es el pueblo.

El último informe del MEF señala que el país obtuvo el mejor crecimiento en la región durante el 2016 y lo tendrá nuevamente en el 2017, pero también señala que alrededor del 38 % de ese crecimiento quedó en manos de las familias más adineradas de Panamá, ¿será que nosotros no sabíamos eso?

A resumidas cuentas, año tras año, Gobierno tras Gobierno, sigue sucediendo lo mismo y desafortunadamente nosotros, el pueblo, deberíamos contar con alternativas sólidas que nos ayuden a plantear opciones a los actuales sistemas de Gobierno.

Por desgracia, contamos con una oposición de izquierda y de derecha cada vez más y más divida por los propios Gobiernos de turno, prueba de ello la conmemoración del 9 de Enero pasado, un grupito por aquí, otro grupito por allá. ¿Qué clase de izquierda son? ¿Los que tienen la verdad absoluta?

Los educadores y la construcción son los grupos más beligerantes del país, y han permanecido totalmente anónimos en este periodo. A los primeros los logró unificar casi en un 100 % la lucha por intereses económicos; cuando la lucha es social no les ha importado; los segundos, totalmente silenciados.

¿Será que todos tienen un precio?

El país está sumido en escándalos internacionales de corrupción y nosotros, los verdaderos dueños, merecemos respuestas; pero, ¿cómo la obtenemos, si no la exigimos, si estamos divididos? Es hora de exigir respuestas, que publiquen los nombres de todos los involucrados en los cobros de coimas por favorecer en contratos multimillonarios a empresas transnacionales, caiga quien caiga.

PROFESOR Y ACTIVISTA SOCIAL.