27 de Feb de 2020

Víctor Paz

Columnistas

¿Acciones o inventos?

El país se pudre por nuestra inacción, porque se lo estamos cediendo a maleantes chicos, medianos y grandes.

Después del juego con Trinidad y Tobago, he escuchado a mucha gente decir que a nuestra selección de fútbol le falta ‘actitud'; luego, me quedo pensando: ¿No será que a todos nos falta ‘actitud'? Casi al país completo le falta ‘actitud', no solo a la selección. Hace poco, ante la denuncia por los casos de corrupción interna, los diputados inventaron una comisión para ‘revisar procesos administrativos'; en lugar de investigarse y depurarse a sí mismos. Por otro lado, se crea una fuerza elite para combatir la delincuencia de bajo perfil, mientras que a los de alto perfil les reparten depósito domiciliario, país por cárcel, etc. En Panamá la solución para todo es ‘inventar', como si estuviéramos en una clase de manualidades probando el ingenio de nuestros gobernantes. Pero si miramos a fondo, el problema de nuestras autoridades no es ‘inventar' sino actuar, porque no actúan.

¿Qué decir de la actitud del mismo pueblo? Por ejemplo, muchos se quejan de los extranjeros, pero siguen disfrutando sus comidas, oyendo su música y hasta viendo sus novelas. Así escucho a muchos paisanos queriendo hablar como venezolanos o colombianos; y paisanas imitando la vestimenta y actitudes de las colombianas, etc. Luego les nace una ‘xenofobia', dicho sea de paso y gracias a Dios, exclusivamente virtual... Por otro lado, nos quejamos de que la situación está ‘difícil', pero no hay centro comercial que quede vacío los fines de semana ni evento que no se llene. Queremos que el pueblo proteste y se manifiesten contundentemente, pero a la hora de ir a trabajar o regresar a casa, terminamos odiando cualquier manifestación. Nuestra actitud como sociedad no es congruente con lo que expresamos; entonces, en honor a la verdad: ¿con qué moral podríamos criticar el doble discurso de los políticos?

Hoy, un agente de la policía que iba de civil, se enfrentó a tiros con varios maleantes que recién acababan de asaltar a una chiva. Dicho sea de paso, no fue un agente del recién estrenado grupo élite ‘Águila', sino un teniente del tradicional Servicio de Protección Institucional (SPI). El oficial tuvo el coraje de batirse contra un grupo de asaltantes, él solo, sin casco ni fanfarria... Fuera del espectáculo histriónico que devoran las masas, en Panamá necesitamos gente que se accione, asumiendo la autoridad y sobre todo la responsabilidad de sus propios actos. El panameño sufre un temor generalizado por dar la cara y asumir las consecuencias de sus acciones; por eso nadie se activa, ni gobierno ni gobernados. Y si lo hacen, es porque dicen una cosa pero hacen otra.

No hay que inventar cosas ni comprar uniforme nuevo ni esperar reconocimiento o aumentos salariales para empoderarnos de nosotros mismos como personas, y como ciudadanos. El país se pudre por nuestra inacción, porque se lo estamos cediendo a maleantes chicos, medianos y grandes. Las democracias no funcionan como pañales para los pueblos inmaduros, cambiándolos cada cinco años. Hay que madurar políticamente y aportar nuestra cuota social de incomodidad y sacrificio para que el país no quede en manos de corruptos, mediocres, maleantes, o nuevamente... dictadores.

INGENIERO EN SISTEMAS.