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04 de Mar de 2021

Roberto Montañez

Columnistas

Progreso contaminado, un dilema existencial

‘En la actualidad se tiende a aceptar que un nivel mayor de progreso en el país conlleva también a más contaminación'

Vivimos en medio de una asfixiante atmósfera que condena nuestro porvenir, sin mucho convencimiento nuestras comunidades afectadas por la contaminación ambiental esperan con urgencia soluciones de las autoridades competentes. Sabemos que desde sus inicios la contaminación se ha ligado a la concentración de seres humanos si se producía de forma insostenible, tanto es así en el periodo neolítico se conocían los vertederos, la milenaria china, la cultura Inca, Maya y Azteca, así como los romanos tenían sistemas de alcantarillado y acueductos por problemas de salud pública.

En la actualidad se tiende a aceptar que un nivel mayor de progreso en el país conlleva también a más contaminación. No se trata únicamente del destino de residuos domésticos en los vertederos municipales, sino también las emisiones de combustible de automóviles y fábricas, olores de desechos tóxico y ruidos estridentes por actividades industriales.

Fomento Económico Mexicano S.A., conocida comúnmente como FEMSA, es una empresa multinacional mexicana que participa en la industria de bebidas, en el sector comercial y restaurantes. Con su sede en Monterrey opera en 10 países de Latinoamérica y en Filipinas. Es el embotellador más grande del sistema Coca Cola en el mundo. Es segundo accionista de Heineken con presencia en más de 70 países. Esta empresa que adquirió recientemente Industrias Lácteas S.A., ubicada en el corregimiento de Pueblo Nuevo desde los años cincuenta y los últimos meses ha iniciado una expansión que está afectando la calidad de vida de quienes residen en su entorno, salvo sus vecinos que colindan con el cementerio.

Curiosamente FEMSA ha ocupado el segundo lugar del Ranking de las 50 Empresas con Mayor Responsabilidad Social Sustentable elaborado por la revista Mundo Ejecutivo de México. Una empresa con un alto impacto corporativo en materia de calidad de vida, ética empresarial, comunidad y medio ambiente, incluso destina recursos para mejorar su entorno. Sin embargo estos criterios ambientales no son aplicados con la misma diligencia en Panamá.

Las fuentes identificadas que provocan la contaminación por actividades industriales y comercialización de la Estrella Azul son instalaciones desplazadas temporalmente a la parte colindante con la Urbanización Villa Lucena, donde realizan intensas operaciones con movimientos camiones termoking, plantas de procesamiento de desechos tóxicos, actividades que generan las 24 horas del día ruidos, olores y emisiones contaminantes que afectan la salud de los moradores. Todos sabemos que la contaminación ambiental por emisiones tóxicas produce en seres humanos y animales irritación de las mucosas que puede derivar a graves enfermedades respiratorias y hasta llevar a la muerte. Pero también diversos cánceres con afectaciones a los pulmones como al corazón, debido a la permanente perturbación del ruido estridente durante la noche y la madrugada.

Las inversiones extranjeras son importantes en el desarrollo económico del país, pero las actividades industriales, aunque generen puestos de trabajo, no pueden privilegiarse sobre la calidad de vida de los ciudadanos, sus ampliaciones sustentadas en Estudios de Impacto Ambiental necesariamente tienen que ser evaluadas y su funcionamiento tiene que ser monitoreado por las entidades responsables.

La intensidad y perdurabilidad de la contaminación acústica y respiratoria durante la noche tiene efectos psicofisiológicos a nivel de alteraciones del sueño, falta de concentración, aumento del estrés, síndromes de depresión y en general disminución de la calidad de vida. A tal punto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado al aire contaminado como un cancerígeno humano.

Por tanto, las vecindades enfrentan el riesgo de enfermedades ambientales o emergentes. Incluso, Naciones Unidas ha enfatizado la urgencia de la aplicación continua de estrategias ambientales preventivas e integradas a procesos productivos, de comercialización y de servicios, con la finalidad de reducir los riesgos para los seres humanos y el ambiente.

En nuestro país, la Ley 41 de 1998 autoriza a la entidad responsable a establecer la adecuación ambiental como acciones de manejo o corrección destinada a hacer compatible una actividad, obra o proyecto con el ambiente. Sin embargo, el Estudio de Impacto Ambiental Categoría I ‘Construcción de Estacionamientos y Bomba de Patio Interna para Camiones de Industrias Lácteas' de septiembre de 2015 tiene una serie de falencias, pues nunca consultaron a la comunidad la conveniencia y perjuicios del proyecto sino a pasajeros del Metro.

El aludido Estudio no menciona la vecindad de esta comunidad, no cumplió con la Consulta Ciudadana como lo ordena la Ley, incluso ubican el proyecto físicamente en el corregimiento de la 24 de diciembre, inconsistencias ignoradas por Mí Ambiente cuando aprobó la Resolución, por lo que se impone una auditoría ambiental que evalúe los perjuicios derivados de esta desenfrenada expansión.

El proyecto en marcha no solo afecta la calidad de vida y la salud, sino que está depreciando el valor catastral de las propiedades. Por consiguiente, el Ministerio de Ambiente, la Oficina de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud y la Dirección de Obras y Construcciones Municipales están obligados a supervisar la desenfrenada expansión de FEMSA en torno a dicha comunidad.

Las consecuencias de un crecimiento y desarrollo demasiado rápido por la inversión extranjera han llegado a tal punto, que con los cambios de zonificación y permisos de construcción y la expansiones industriales, muchas comunidades no pueden digerir los efectos contaminantes, sobre todo cuando los Estudios de Impacto Ambiental son como algunas encuestas de opinión que solo satisfacen el interés de quienes las ordenan y pagan endosando a los ciudadanos el costo ambiental del progreso contaminado.

ABOGADO Y ANALISTA INTERNACIONAL.

El proyecto... afecta la calidad de vida y la salud, (y) está depreciando el valor catastral...'

‘Las inversiones extranjeras... no pueden privilegiarse sobre la calidad de vida de los ciudadanos'