Temas Especiales

24 de Oct de 2020

Alexis Sánchez

Columnistas

Caso Gallego: más silencios delatores

¿Por qué negarlo hoy? Como mínimo, es fácil concluir que algo raro está pasando.

Con motivo de mis artículos sobre las revelaciones que Noriega dejó saber a Edilma Gallego antes de partir, personas que comentan en los artículos abajo, me han preguntado por otros silencios: ¿Qué dirán Rubén Darío Paredes, Florencio ‘Chito' Flores Aguilar y Armando Abel Contreras; si ellos eran del Estado Mayor que mandó a desterrar al padre Gallego en 1971? ¿Qué dice la procuradora que ha dejado pasar años sin responder a una petición de la Iglesia y de la familia Gallego? Según Edilma, la Iglesia solicitó a la procuradora una revisión independiente de lo que se hizo en las excavaciones de Motor Pool, pero el silencia ha sido su respuesta.

Hice mis averiguaciones y me dicen que se rumora que, así como la procuraduría supuestamente descubrió hace poco la identidad de Marlene Mendizábal, pero la mantuvo en secreto durante meses, los restos del padre Gallego están en proceso de ser identificados. Sin embargo, otra fuente me dice que ya se ha concretado algo (no necesariamente con pruebas de ADN), pero igual seguirá bajo secreto. ¿Por qué? ¿Sabe algo la Iglesia? El exarzobispo Dimas Cedeño recientemente reiteró la sospecha de que el padre Gallego estaría entre los restos exhumados de Motor Pool y si no me creen; pidan en FE TV copia de la grabación de la misa que dio el 9 de junio, cuando se conmemoró otro aniversario de Héctor. Esa misa desde Santa Fe fue televisada en vivo por FE TV y allí Dimas Cedeño dijo: En 1999 ‘se investigó y se excavó allá en Tocumen y se encontraron unos restos y nunca se comprobó científicamente hasta ahora, que eran sus restos, aunque HAY muchas sospechas firmes y fuertes de que podrían ser los del padre Héctor Gallego'. (Atención, el religioso dijo ‘HAY'). Si para la Iglesia aún ‘hay' firmes sospechas, ¿por qué no insiste en una respuesta de la Procuraduría que no responde después de tantos años?

Otro lector comenta que los restos que se identificaron como los de Helidoro Portugal en realidad eran los del padre Gallego y da a entender que hubo pruebas de ADN ‘alteradas'.

Comencé a preguntar y supe que la suya no es la única tesis, hay otras: Edilma Gallego, por ejemplo, no duda de la identidad de Heliodoro, pero dice que, tal como le advirtió Madriñan desde que se hicieron las exhumaciones de 1999, los restos fueron cambiados por las propias autoridades que manejaban el caso; se vino especulando que la forma de hacerlo fue negando la participación de un científico idóneo independiente (con la especialidad de antropología forense), pero nada pudo ser confirmado durante años, hasta ahora que ha surgido algo nuevo. Hace unos meses el doctor Vicente Pachar publicó un libro donde relata que él, como funcionario de Medicina Legal, fue la persona que llamaron para atender la exhumación de 1999, pero explica que al ver la excavación sugirió detener ese trabajo y traer a un antropólogo forense, cosa que le fue negada de manera tajante: Fue ‘una orden superior' (según admite ahora Pachar en su libro), la que le impuso que esos restos se debían retirar ‘esta misma noche'. ¿De dónde pudo venir esa orden superior? Lean la página 262 del libro donde el propio doctor termina comentando: ‘Donde manda capitán no manda marinero'. No iría esto en la línea de lo que dice Edilma que le advirtió Madriñan?; es decir, ¿por orden superior cambiaron los restos y desaparecieron al padre por segunda vez'. ¿Por qué negar la participación de un científico idóneo ayer? ¿Por qué negarlo hoy? Como mínimo, es fácil concluir que algo raro está pasando.

Parece que en este caso hay más silencios delatores. Los dejo ahora con esta pregunta: ¿es cierto que existe un acuerdo entre autoridades y medios para silenciar este tema igual que se hace con las investigaciones de Odebrecht? Hace unos días escuché a un reputado abogado en su programa radial decir que la Procuraduría está escondiendo lo de Odebrecht. Y el doctor fue más lejos al decir que poderosos medios de comunicación son cómplices en esto. Si logro confirmar que una petición para la identificación del padre Gallego planteada hace ya casi ocho meses no ha sido respondida por la Procuraduría a Edilma Gallego; en una próxima entrega de esta serie abordaremos ese tema y haremos un esfuerzo por publicar el texto de esa petición (enviada con copia a la Iglesia), porque al parecer, según Edilma, otros no quieren publicarla.

EXINVESTIGADOR DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD.