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25 de Nov de 2020

Virgilio Correa

Columnistas

¿Se quedará Piñera también sin ir a Rusia 2018?

¿Empezará así Chile el otro año?

El domingo pasado en Chile, los resultados de las elecciones generales (presidente, senadores, diputados y alcaldes) sorprendieron a más de uno, sobre todo a algunos con mucha experiencia política. Allí nació un nuevo Chile, más moderno y en donde el pueblo venció a aquellos que manipulan y engañan a los votantes durante un año de campaña política. Ahora el papel de un votante serio y responsable es desenmascarar a los farsantes políticos, de allí la importancia de las dos vueltas.

Hubo tres ganadores: el pueblo chileno, Beatriz Sánchez del Frente Amplio, una izquierdista vegetariana-feminista-moderna y J. A. Kast, de la Derecha clásica. La dama obtuvo 1.3 millones de votos (20.27 %), 1 senador (11.07 %), 20 diputados (16.50 %) y 19 alcaldes (11.81 %). Por su parte el caballero obtuvo 0.5 millón de votos (7.93 %) y estuvo asociado en la nómina de Chile Vamos de Piñera para los otros cargos de elección. Lo primero que hizo fue ir a ver al expresidente y entregarle sus votos sin condición.

Supuestamente, según las encuestas y la prensa escrita, deberían haber sido más los votos de Kast, que aquellos de Sánchez, pero el resultado le salió al revés con creces a las empresas de encuestas. Ahora existe la REALPOLITIK online en las redes sociales y eso cambia todo. Tal vez esta mentira del poder económico le cueste el puesto a Sebastián para reelegirse, por culpa de su propia gente. Eso lo sabremos el 17 de diciembre próximo. Aquí se demuestra que el votante chileno ha evolucionado positivamente ante los poderes políticos, ya no le pueden vender más ‘borrigueros por iguanas', a pesar de que ambas especies está prohibido venderlas, según los ecologistas, aún hay quienes pretenden seguir haciéndolo.

Por el otro lado, hubo tres perdedores: las encuestadoras junto al poder económico, Carolina Goic de la flamante Democracia Cristiana, (‘populares') asociados a la izquierda chilena y el mismísimo Sebastián Piñera de la Derecha moderna. Esta vez la dama obtuvo 0.38 millón (5.88 %) [menos que Kast de un partido nuevo], 3 senadores (14.33 %), 13 diputados (10.68 %), 44 alcaldes (10%). En cuanto al caballero expresidente, su alianza Vamos Chile logró: 12 senadores (38 %), 73 diputados (39 %) y 133 alcaldes (41.44) y Piñera se encuentra en ‘ballotage ' favorable [su estrategia no alcanzó la mayoría absoluta en ninguna de las 4 elecciones que acaban de pasar esta semana), porque obtuvo menos votos que en el 2009, ya que aparece una tercera fuerza opuesta a él que le merma más de 10 puntos, fuerza esta que no le hará concesión alguna, es como un lastre fatal, producto de la soberbia, prepotencia de los que vaticinaron, incluso un triunfo desde la primera vuelta. Les salió el tiro por la culata, aunque no hubo heridos aún, solo le podemos decir al expresidente: ‘buen salto Sebastián', porque las líneas abajo están muy complicadas. Cuidado y le ocurre lo mismo que a la selección chilena en Brasil, que festejó antes de tiempo, porque creía que Colombia le ganaría a Perú, le recomendamos que consulte a los gurús que aconsejaron a PPK en Perú. Aún están a tiempo.

En Chile no ocurrirá como en Perú, en donde Verónika Mendoza apoyó a PPK contra Keiko. Pensamos que el apoyo de Beatriz Sánchez será para Gillier y eso complica la elección de Piñera, por un exceso de confianza, como les ocurrió en Panamá, en las últimas elecciones, al homólogo de Piñera. El factor B. S. se ha convertido en la pesadilla de Sebastián, al menos hasta el 17/12 próximo.

Y la pregunta es: ¿Cómo analizar un escenario político en elecciones con un bipartidismo clásico antiguo, pero que en verdad, en la primera vuelta, el pueblo habló y dijo: ‘Somos tripartidistas y basta con vuestro cuento de siglos... hay solo destellos: Merkel, Rajoy, Macron y Michelle'.

¿Empezará así Chile el otro año?

Las dos vueltas, son el producto del bipartidismo, entra mucha gente a la carrera presidencial, pero al final quedan los dos más fuertes, el problema es que ahora hay tres más fuertes en Chile en este siglo XXI. Este país evoluciona a la francesa, a la alemana, a la española, está entrando de verdad al primer mundo, hasta en el complicado ámbito de la política, ya que tú puedes crecer económicamente, pero retardarte políticamente. Eso depende de la conciencia de un pueblo que no se vende ni se compra, como ocurre en el primer mundo.

Por ahora, Chile va por buen camino.

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