Temas Especiales

01 de Feb de 2023

  • Lizabeta S. de Rodríguez

Columnistas

Rebatiña política sin sensibilidad social

Es evidente que se ha declarado una guerra entre el Ejecutivo y la Asamblea Nacional, órganos supuestamente independientes

Los acontecimientos suscitados en las últimas semanas evidencian la disconformidad social, frente a la incapacidad del Gobierno para administrar la cosa pública con liderazgo, objetividad, coherencia y equidad.

Mientras la comunidad clama por servicios públicos eficientes (agua, salud, educación, seguridad, entre otros) y se resuelvan los problemas sociales que se incrementan en todo el país, los políticos se debaten en una lucha intestina por controlar el poder, sin importarles el bienestar de la población.

Es evidente que se ha declarado una guerra entre el Ejecutivo y la Asamblea Nacional, órganos supuestamente independientes. La razón, no haber ratificado a las designadas para magistradas por el presidente Varela. Esta situación ha llevado a medidas radicales por los parlamentarios, tales como cambiar los miembros de la Comisión de Credenciales, demostrando así cada bando su falta de actitud al diálogo, control, principios y respeto a quienes los eligieron, para trabajar en busca del bienestar de la colectividad y no de sus mezquinos intereses.

A esto se suman la disconformidad y desasosiego ciudadanos frente a la impunidad, en los escándalos de corrupción millonarios aún sin resolver, consecuencia de un sistema judicial inoperante, que aporte pruebas suficientes para aplicar castigo certero a los delincuentes de cuello blanco que han usufructuado los dineros públicos, lesionando los beneficios de la población.

Estos hechos profundizan la falta de credibilidad y desconfianza en los gobernantes. Tal es el caso de Colón, donde el Frente Amplio de Colón (FAC), constituido por diversos sectores, llevó a cabo una manifestación pacífica, exigiendo al Gobierno la rápida solución de los problemas que enfrentan, sin embargo se dieron actos vandálicos no atribuibles a la marcha.

La realidad que vivimos nos obliga a exigir, a quienes escogimos para que gobiernen, que dejen atrás sus discursos demagógicos y solucionen los problemas que nos afectan. De nada sirve cacarear que tenemos el mejor índice de crecimiento económico de América Latina (5.6 %), si sus beneficios no se reflejan en el mejoramiento de la calidad de vida del panameño(a); o sea, desarrollo sustentable.

Para solucionar los problemas requerimos elegir gobernantes con visión de Estado, principios y valores, sensibilidad humana, que crean y promuevan la democracia participativa.

ECONOMISTA Y EDUCADORA.