La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Zulay Rodríguez Lu

Columnistas

Mi voluntad y compromiso

‘He tomado la decisión de proponerme a encabezar la candidatura presidencial de mi partido PRD'

Estamos a las puertas de nuevas épocas, en donde ya el amanecer no será una pesadilla para los hombres y mujeres de esta gran nación, son las puertas que se abren para la construcción de un nuevo Panamá, con abundancia de paz, y una prosperidad construida y sostenida sobre la roca de la justicia y la equidad. Cada uno de nosotros somos distintos en nuestro accionar, en pensamiento y en la manera de ver la vida, pero eso no nos distancia en el interés de forjar un país más humano, más justo, sin violencias, y con esperanzas, por eso con obreros, intelectuales, profesionales, estudiantes, empresarios, educadores con nuestros adultos y nuestros jóvenes diseñaremos y construiremos el país soñado por el general Omar Torrijos Herrera. Nuestro Líder espiritual es el principal artífices de la nueva realidad que vivimos hoy, estamos obligados a seguir su ejemplo, el accionar del comandante Omar Torrijos Herrera está vivo y no solo se inserta en el interior de nuestra patria, está insertado en América Latina y en el Caribe, el cual es hoy la expresión de sus sueños, sus aspiraciones y luchas.

‘Un compromiso público es hacer un Gobierno honesto, intolerante a la corrupción [...]'

He tomado la decisión de proponerme a encabezar la candidatura presidencial de mi partido PRD, porque aspiro a contribuir con mi pueblo en la búsqueda de un país en paz, pero no aquella paz que ahora nos ofrecen los que nos desgobiernan, una paz que no tiene como sustento el derecho y la justicia, sino la fuerza y la impunidad, porque quienes nos desgobiernan, no tienen como interés, el engrandecimiento y el desarrollo de Panamá y legarnos una sociedad igualitaria y respetuosa de los derechos de los hombre y mujeres que la integramos, sino el enriquecimiento de un pequeño núcleo, que abusando de su poder, han convertido el Estado panameño en su finca personal y logrando fuentes de enriquecimiento sobre la práctica de la corrupción. Por eso me he dispuesto a luchar por la transformación pacífica y la vía democrática de este régimen de corrupción y voracidad de una minoría privilegiada.

No hay posibilidad de cumplir ningún tipo de compromisos sin la existencia de una voluntad. Tengo la voluntad de que la justicia, la democracia y la paz sean nuestros objetivos centrales, con esto buscaré que el desarrollo económico, las riquezas generadas por ese crecimiento económico, alcancen a todos los panameños y panameñas sin exclusión, el papa Pablo VI señalaba que ‘El desarrollo es la Paz'. Tenemos que continuar el ejemplo del general Torrijos, contribuyendo con nuestro trabajo a un desarrollo nacional más participativo incorporando a todos los actores de la sociedad panameña, incorporando a los panameños marginados, y siendo más coherentes con la conservación y desarrollo de nuestros recursos para que en una gran alianza nacional concertemos nuestros esfuerzos para alcanzar metas nacionales trascendentales.

El pueblo panameño es nuestro referente ético y moral en medio de una crisis de valores provocada por un sistema sumido en la corrupción y en la impunidad. Hoy me sumo a esa lucha y lucharé para sumar más panameños en esta tarea histórica de nuestro pueblo, en donde podamos reconstruir nuestro camino como nación. El Partido Revolucionario Democrático, la más importante organización política en la historia de Panamá, en su declaración de principios establece su misión, la cual señala: ‘El PRD es el resultado de un hacer político, surge luego de un proceso de cambios dirigidos por un grupo de panameños liderados por el general Omar Torrijos Herrera. Cambios en la educación, en la estructura agraria, en las políticas de empleo, en la economía, la formulación de una nueva constitución, promoción y fortalecimiento de las redes sociales, cambios en las relaciones internacionales, nuevos tratados sobre el canal que devuelven no solo infraestructura, sino la soberanía de un territorio bajo el control civil y militar de los Estados Unidos, fueron un imperativo para construir un partido de nuevo cuño, diferente al liberalismo individualista que ha sido la doctrina base de los partidos panameños'.

‘El pueblo panameño es nuestro referente ético y moral en medio de una crisis de valores provocada por [...] la impunidad [...]'

De lo antes señalado se desprende que la preocupación de Omar Torrijos Herrera dentro del marco del desarrollo nacional, era primero liberar al hombre del pueblo de todos los obstáculos que lo ubicaran al alcance del desarrollo de su potencial humano, dándole cariño y respetándolo y la segunda consolidarnos como nación libre, independiente y auto determinada, integrando la geografía nacional y reafirmando nuestra condición de país libre y soberano. Esta tarea hay que continuarla, a raíz de su partida esta queda inconclusa, tengo la voluntad de continuarla y para ello asumo el compromiso de recoger todas las banderas (como lo hizo Omar) que se han acumulado a lo largo de los años salud, educación de calidad, servicios básicos: agua potable y fluida, transporte de calidad, empleo, seguridad pública. Mi apreciación del desarrollo está orientada al aspecto de desarrollo humano, mis sentimientos están enfocados en la lucha por incorporar al hombre marginado del campo y la ciudad a una vida plena, tanto espiritual como material. Y me siento obligada, como lo hacía Omar, a expresarles a los panameños mis respetos, mi cariño y legítimo interés por los problemas que ya han hecho crisis en medio de nuestro pueblo, tal como el panameño lo percibe.

Mi compromiso es la integración social de Panamá mediante la distribución de todos los beneficios del desarrollo económico a toda la población mediante su participación, aquí deberemos cubrir todos los aspectos relacionados con muchas de las banderas que el general Torrijos enarboló: educación, salud, vivienda, seguridad alimentaria, producción agropecuaria, desarrollo comunitario, empleo, seguridad pública con desarrollo humano. Nuestra labor se sustenta en la conquista honesta de voluntades para un proyecto de país. En la acción pacífica construimos patria, frente a la destrucción a la que nos está llevando un régimen que ya no puede seguir dirigiendo los destinos de Panamá. El partido gobernante no está actuando en contra de los partidos políticos, sino contra el ciudadano panameño. A todos nos agobia la inseguridad en nuestras calles y barrios, el Gobierno se ha convertido en un generador de la subcultura del juegavivo que incita contra la fe pública y cultivadora de la delincuencia social.

El cambio real y verdadero parte de transformar el tradicionalismo de la forma de gobernar, comienza por cambiar la forma tradicional de manejar los recursos del Estado, se da en la medida que el gobernante entienda que la política hay que concebirla como el vehículo para servirle a la sociedad y no para servirse de ella, que es un trabajo de beneficio colectivo. Así es como concibo la política, como mujer, como abogada, como parlamentaria y por mi compromiso con la colectividad nacional.

Un compromiso público es hacer un Gobierno honesto, intolerante a la corrupción, respetuoso de los derechos humanos, ubicando todos los recursos públicos al alcance de los ciudadanos y actuar con honradez y valor frente a la adversidad que experimenta nuestro país.

ABOGADA Y DIPUTADA DE LA REPÚBLICA.