Temas Especiales

02 de Apr de 2020

Ovidio Jurado Mong

Columnistas

Con ‘A' de Auditoría, con ‘A' de Arquitectura, con ‘A' de Administración

‘[...] ‘Techos de Esperanza' fue el campo perfecto [...] para poner a prueba experiencia y conocimientos [...]'

La Administración Pública conlleva normas de control del Estado, para documentar y sustentar, con el debido proceso, proyectos tan dinámicos como la construcción masiva de viviendas y la arquitectura participativa (mejoras habitacionales y remodelaciones), que involucra enseñar a las comunidades la autoconstrucción, por medio de la contratación de personal de las mismas comunidades a intervenir.

El denominado Programa de Autogestión ‘Techos de Esperanza' fue el campo perfecto de cultivo para poner a prueba experiencia y conocimientos, para lograr cumplir con la primera etapa de una política de vivienda social dentro de este quinquenio, con alcance final de 100 mil unidades habitacionales de variado contexto, que incluyen, además: remodelaciones, apartamentos y trabajos complementarios en las comunidades impactadas, como escuelas, centros de salud, policía, iglesias, entre otros, de acuerdo a las solicitudes previas de las comunidades, los análisis previos de desarrollo social y las asignaciones de las autoridades correspondientes.

La autogestión de cinco mil soluciones de vivienda, para asegurar la primera etapa que involucraría toda una metodología como si se tratase de la constructora más grande la región, contratando personal, materiales, equipos, herramientas, implementos seguridad y todo lo necesario para almacenar temporalmente todos estos recursos a nivel nacional con una programación previamente planificada a nuestra intervención en la fase de ejecución y entrega de proyecto.

La Oficina de Auditoría Interna, como encargada de solicitar los debidos informes a todos los encargados de proyectos, nos lleva a reunir a los directores de cada sector del país con sus respectivos encargados para la firma de las primeros cifras unificadas y avaladas por sus responsables directos para poder entregar al Despacho Superior un informe de resultados, mientras se sigue gestionando simultáneamente las fases del Programa Techos de Esperanza para contratistas y el resto de programas solidarios de vivienda para la clase media joven y los proyectos de apartamentos desde Colón hasta Santiago de Veraguas.

Como experiencia final, debo añadir la importancia de que todas nuestras acciones sean debidamente registradas y reiterar que antes de haber trabajado como obreros, técnicos, ingenieros o arquitectos, somos ante todo servidores del Estado, sujetos al escrutinio público y que una de las formas legalmente más técnicas de dejar nuestro actuar evidenciado son los informes de auditoría interna debidamente contestados, por lo que mi agradecimiento va a todos aquellos auditores que reflejaron su profesionalismo a nivel nacional durante la ejecución de este programa social de viviendas y que nos honran con sus apreciaciones tipo ‘A', con ‘A' de Auditoría, de ‘Arquitectura' y de ‘Administración'. Mis respetos y éxitos.

EL AUTOR ES ARQUITECTO Y SIRVIÓ COMO ADMINISTRADOR DE TECHOS DE ESPERANZA.