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13 de Oct de 2019

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Guillermo A. Cochez

Columnistas

¿Qué produce tantos ‘tú no vas y tú tampoco'?

Terminada la etapa de ‘sacar del saco' tres candidatos presidenciales por la libre postulación, mal llamados independientes

Terminada la etapa de ‘sacar del saco' tres candidatos presidenciales por la libre postulación, mal llamados independientes, se ha iniciado, cual plaga de langostas, aquella de las descalificaciones. Al paso que vamos, por las que hacen, ninguno estaría listo y con la condición de ocupar la Presidencia de la República. ¡Vaya dilema que se nos aparece el 5 de mayo para depositar nuestro voto por ‘el mejor'! Ocurrirá, como en el pasado reciente, que tendremos que votar por el ‘menos malo'. Estas descalificaciones a partidos y candidatos produjeron la emergencia de alguien como Hugo Chávez con el resultado que todos conocemos: la destrucción de Venezuela.

Al del Gobierno lo descalifican por lo que ha hecho quien ha gobernado por los últimos cinco años y por algunas cosas que en su cargo como alcalde hizo, enervando a muchas personas. Injusto o no, pero es así. Comenzó su carrera política como liberal, siendo suplente de Marco Ameglio, electo diputado por el Partido Liberal. O sea, como dicen, no es un panameñista de ‘pura cepa'. Como diputado fue parte de las famosas partidas del PAN. Al principal de oposición, con o sin razón, insisten en vincularlo con el primer contrato de Odebrecht. Dicen que es muy inseguro y que evita enfrentarse a los demás. Quienes lo conocen dicen que fue un buen diputado. Lo dañan las malas compañías a su lado, que dudan podrá echar a un lado. Al del anterior Gobierno, al cual no ha criticado ninguna de sus prácticas corruptas, lo ven muy flojo. Sin experiencia ni cancha política; que no levanta ni polvo cuando camina en el desierto. Eso sí, parte de un bufete que mueve muchos hilos. Al igual que el anterior, sus diputados, que hicieron posible su elección como candidato, lo tienen amarrado a un pasado sumamente cuestionable y turbio. El eterno perdedor, el de la izquierda, ni lo evaluamos, porque me podrían cuestionar como imperialista y oligarca.

En los independientes como que las descalificaciones aumentan. A la señora le dicen de todo. Fue abogada del Banco Continental, después clausurado por razones nunca explicadas; Señalan que dejó escapar a gente peligrosa cuando fue fiscal. Desde que destituyó injustificadamente fiscales que después el Estado le tuvo que cancelar cuantiosas sumas por lo irregular que terminaron sus relaciones laborales en el Ministerio Público, hasta que respondió a determinados intereses cuando fue procuradora. En la Asamblea, a través de ella, jamás se supo las cosas malas que hacían sus colegas. Al expresidente del panameñismo le atribuyen su pasado liberal y efímero paso por Morena, donde pretendió erigirse en su llanero solitario. Argumentan que, luego de ser diputado en 1989-94, no apareció más en la vida pública, más que para ser por un tiempo presidente del panameñismo y nombrado por Martinelli en la directiva del Canal de Panamá. Al más joven de todos, además de su inexperiencia, le atribuyen que tuvo un cargo en el servicio diplomático en el Gobierno de Martín Torrijos, cuando el contralor era embajador en Washington. Diría que es al que menos le han sacado cosas.

En fin, a todos les encontrarán uno o varios peros. Pero ¿qué servirá para escoger a un candidato sobre todos los demás? Nos augura una elección donde cualquiera podrá ganar con un exiguo 30 % o menos de los votantes. ¿Su consecuencia? Una Asamblea muy polarizada, donde se requerirá de un buen grupo de diputados verdaderamente honestos y comprometidos de un cambio que, aunque no logre la mayoría, podrá hacerse sentir, en la misma forma que los cinco que fuimos electos en 1984 por la Democracia Cristiana lo hicimos, posicionándonos en 1989 como la fuerza del cambio que el país requería en ese momento.

Las tantas descalificaciones hacen a muchos dudar de que la democracia, con todos sus errores y desaciertos, sea el mejor sistema participativo de la historia. Los mismos políticos se encargan de destruir lo que hay y que, con mucho esfuerzo, se puede corregir. El descalificar para ganar espacios es negativo. Así llegó Chávez a Venezuela hace 20 años, así lo hizo Fidel Castro en Cuba hace 60 años. Así lo han logrado Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia hace más de una década. No caigamos en lo mismo.

ABOGADO, POLÍTICO Y DIPLOMÁTICO.