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21 de Jan de 2020

Alberto Velásquez Morales

Columnistas

El Chapo Guzmán y los intocables

Sin ningún rubor, un jefe de aduanas se vanaglorió del resultado del juicio, destacando que el mismo había sido todo un éxito

El final del juicio del Chapo Guzmán ha confirmado nuevamente que la lucha contra el tráfico y consumo de estupefacientes de las autoridades norteamericanas ha fracasado una vez mas. De acuerdo con los resultados de este famoso juicio, el Chapo Guzmán, personalmente y él solito, introdujo a EUA más de 200 toneladas de cocaína, marihuana, anfetaminas y toda clase de drogas sin el apoyo de los miles de consumidores rubios.

En cada caso judicial de tráfico y consumo de drogas en el país norteño nunca aparecen los mafiosos blancos, los mayores consumidores de todo el continente americano. No se conoce que a estos traficantes y consumidores les impongan las sanciones que corresponden.

Sin ningún rubor, un jefe de aduanas se vanaglorió del resultado del juicio, destacando que el mismo había sido todo un éxito, porque de ahora en adelante las calles de Nueva York no continuarán siendo contaminadas por la droga que, solitario y sobre sus débiles hombros, el Chapo Guzmán introducía a ese país.

En ningún momento pretendemos defender al Chapo. Se trata de comentar la ineficiencia del sistema para combatir el tráfico y consumo de la droga, porque los únicos sindicados, y los únicos muertos de todo el andamiaje mafioso, siempre son los cholitos latinoamericanos. No hay un solo rubio enjuiciado, y si lo hay, no tienen la publicidad que tienen los latinos, que son el tormento Donald Trump, como amenaza a la seguridad norteamericana. Pero, ¿y sus paisanos dónde están?

Y es más, en Latinoamérica este flagelo constituye una de las principales excusas para establecer bases militares y programas que solo sirven de ayuda a las clases castrenses, inclusive para contaminar con químicos tierras productivas. Tropas militares que después, son aprovechadas para utilizarlas para otras acciones perversas.

Se presume que el Chapo Guzmán será condenado a cadena perpetua por haber cometido diez delitos, entre ellos el blanqueo de dólares, no de pesos mexicanos ni colombianos. Dólares aportados por consumidores norteamericanos, intocables de la justicia, quienes, insaciablemente a corto plazo, continuarán drogándose con un sucesor del Chapo, comprobando el fracaso de sus programas antidrogas.

EL AUTOR ES PERIODISTA, FUNDADOR Y EXPRESIDENTE DE HOGARES CREA.