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02 de Jun de 2020

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Ramón Fonseca Mora

Columnistas

¡Atención Cámara de Comercio y empresarios! ¡OJO!

¿Qué pensarían Uds. que porque estallara un iPhone de Apple acusaran a sus miles de accionistas, aunque no hubieran participado en la construcción

¿Qué pensarían Uds. que porque estallara un iPhone de Apple acusaran a sus miles de accionistas, aunque no hubieran participado en la construcción del aparato y su comercialización? Aunque no lo crean, esto es lo que pretende hacer el Ministerio Público (MP) en nuestro nuevo caso inventado, relacionado con los mal llamados (por un diario local) ‘Panama Papers'.

Explico. Lo primero que deseo dejar claro es que ninguno de nuestros excolaboradores cometió un acto ilegal. No hubo un ‘iPhone que estalló'. Nuestra organización decidió aceptar a un antiguo gerente de Siemens, la empresa alemana más grande fundada hace más de un siglo y medio, y activa en el mundo entero. Este cliente provenía de una conocida administradora de fondos panameña, Wall Street Securities, cuyos dueños son uno de los más grandes y mejores bancos de Panamá, y había pasado ya todas las debidas diligencias posibles. Además, sus dineros ya habían ingresado al sistema financiero panameño. Ahora este señor tiene un conflicto jurídico con Siemens, todavía sin resolver, y el MP nos quiere de todas maneras meter en el baile y utilizar esto como justificación para cargos de blanqueo de capitales.

Pero esto no es lo peor. De lo que se nos acusa a mi socio y a mí es de ser ‘directores y accionistas' de las compañías que atendieron a este cliente, sin nosotros haber participado en nada. Favor recordar que nuestro grupo tenía más de 600 colaboradores y más de 50 oficinas alrededor del mundo. Y esto pudimos lograrlo delegando el trabajo en gerentes y administradores de nuestra confianza, tal y como hacen todas las compañías de tamaño medio y grande en el mundo.

A continuación la lista de ‘cargos' que se me hacen y las ‘pruebas' en la Providencia Indagatoria No. 05, hecha por la Fiscalía Segunda Especializada: Ser accionista y beneficiario de la empresas Mossack Fonseca e International Outsourcing Panamá, SA.; ser accionista y beneficiario de la empresa Mossfon Asset Management SA.; ser accionista y beneficiario de la empresa Mossfon Escrow SRL, en la cual, por ser una empresa de responsabilidad limitada, aparecemos también como administradores —que equivale a accionistas—, pero sin funciones en la práctica.

¡Nada más! Releo y releo las 107 páginas de la indagatoria y no encuentro nada relacionado a blanqueo de capitales u otro delito. Ni nuestros abogados ni nosotros entendemos dónde está la ilegalidad y el delito precedente para que haya una acusación de blanqueo. Y así se lo hemos hecho saber al Sr. Fiscal.

El sistema de empresas que impera en el mundo hoy está basado en el principio de que los accionistas no son responsables de las acciones de las empresas en que invierten. Este principio ha permitido el desarrollo de nuestro sistema basado en la inversión de capital. Y, aunque en nuestro caso nuestra administración y excolaboradores son inocentes también de las acusaciones contra ellos, el hecho de incluirnos como accionistas en la ‘trama creada', es muy peligroso para el bienestar del ambiente empresarial y jurídico en Panamá. Estos tiempos no se han caracterizado por un apoyo efectivo y decidido a la empresa privada. Y si esto prospera —manejado por manos inexpertas en Derecho Societario—, sería otro golpe a nuestra ya maltrecha empresa privada, principal creadora de riqueza y buenos empleos.

Comprendo que, por lo súbito de la creación de nuevos delitos, muchas personas no preparadas en este tema hayan tenido que tomar el bate y participar en un juego del que entienden poco. Entonces, es nuestro deber como empresarios tratar de que entiendan las reglas del juego y no ataquen por donde no deben. Panamá ya no soporta más las agresiones incesantes, internas y externas, a su industria de servicios, a lo cual se añadiría una guerra generalizada a todas sus empresas, si este absurdo argumento se convierte en jurisprudencia. Por eso es tan importante que prestemos atención a esto y que abramos bien nuestros ojos..., y nuestras bocas.