Temas Especiales

22 de Apr de 2021

Carlos Díaz Herrera

Columnistas

¿Adónde va realmente el voto independiente?

‘[...] alguien me preguntó si [...] le daría una oportunidad a un candidato independiente. Le respondí que sería el acto más irresponsable y antipatriótico [...]'

En nuestra América Latina en las últimas décadas aún no se ha escogido por voto popular a un presidente independiente, o que no obedece a ningún partido político, todavía. Lo más probable es que sea por esa misma razón, al no contar con una estructura sólida, no hace sentido su gobernanza. Hasta que ese candidato no cuente con personas idóneas con las cuales pueda conformar un gabinete, y no solamente por parentesco o amiguismo a través de donaciones, o pueda manejarse con una Asamblea, el fenómeno ‘independiente', por ahora, puede no ser más que una moda que no ha cuajado bien o que bien pudiese desaparecer por completo.

Nadie entrega las llaves de su casa a un desconocido. Es simple y seamos honestos. Y prefiero no decir ‘más vale malo conocido que bueno por conocer', porque ya estamos demasiado grandes como para ‘votar por el menos malo'. Creo que hay mucha ignorancia en la calle y aquellas personas que son fáciles de influenciar son las primeras que caen con las famas esas que nacen de la noche a la mañana.

Ya habíamos probado la cerveza artesanal años antes de que estuviera de moda y habíamos hablado sobre la opción de un candidato independiente a la Presidencia antes de que fuese una posible realidad. Pero la verdad es que no vemos una realidad tangible dentro de los posibles candidatos a presidente por la libre.

Y es que sí es una posibilidad... Pero no en estos momentos. Cuando pienso en cualquier candidato independiente y su posible gabinete, pierdo las esperanzas automáticamente. Al igual que cuando pienso en su plan de Gobierno y no lo ‘veo'. Quizá es viable, pero en más de una década.

Y realmente no se trata de tiempo, sino más bien de una figura. Figura que no solo logre ilusionar a unas veinte mil a treinta mil personas, sino a un país entero, desde la ciudad capital hasta cualquier rincón del país. Y eso no lo ha logrado ningún independiente hasta el momento. Por eso es mejor pensar que en unos cuantos años Panamá quizá pudiese escoger a un presidente independiente con un plan robusto. ¿Por qué no? Pero no ahora.

Quizá la intención del voto independiente es buena, la de respaldar a una figura que no venga a robarnos, que sea honesta y con principios. Y eso es lo que todos queremos. Escoger bien por nuestro Panamá. Y esa es la razón por la cual no saldrán a votar algunos por un partido tradicional, porque ‘todos han robado'. Yo entiendo. Pero no solamente es buena intencionada, sino ingenua la idea de aquellos que fueron abordados por aquella ilusión. La cosa es que un candidato independiente en ocasiones no es realmente independiente. Y aquel que supuestamente lo es, ¿cómo llenará aquellas miles de plazas de jerarquía, altas y bajas, en un Gobierno? Porque realmente, si no responde a ningún partido, no podría contar con los miles de funcionarios con vasta experiencia o gente apta en lo que hacen. ¿O es que finalmente responde a aquel dueño de él o ella que aporta para su campaña y a su carrera en el pasado? ¿O es una dictadura disfrazada?

También se ha entrelazado la campaña del No A La Reelección (que más que una campaña, simple y sencillamente debe ser una ley) con las candidaturas por la libre postulación. Como haciendo parecer que ahora cualquiera que no pertenece a un partido está libre de todo pecado, o como si en los partidos políticos no hubiera nuevas figuras. Señores, esto no es una moda.

No todos los de un partido estamos inmiscuidos en temas radioactivos, como algunos otros del colectivo. Un próximo Gobierno honesto debe dejar expuesto a cualquier viejo y nuevo ladrón.

Para convencer a un país entero no se trata de subir un video a Instagram tomando sancocho en el interior, o el voto de los cinco mil hípsters en una encuesta de Twitter. El paisano mira el alma a través de los ojos del candidato, y trata de no equivocarse. Aún así, se ha equivocado en los dos últimos quinquenios... con Martinelli y Varela, por ejercer el voto castigo. Y es precisamente ese voto castigo lo que hará que salgan algunos simpatizantes de independientes a malgastar su voto. Todo el mundo tiene su derecho, pero sería una verdadera lástima que ese voto inteligente sea desperdiciado. Incluso, tenemos a un candidato que ha sumado el voto independiente al unir fuerzas con gran parte del electorado. Por otro lado, lo del voto castigo también se traduce a salir a votar por Martinelli para alcalde solamente por castigar a Varela. No hace sentido, cuando tenemos a un mejor candidato en la oferta.

El otro día alguien me preguntó si ya yo estaba decidido por mi candidato o si le daría una oportunidad a un candidato independiente. Le respondí que sería el acto más irresponsable y antipatriótico votar por alguien que no sé ni de dónde salió ni hacia dónde llevaría el país solo por ser ‘algo diferente'.

ADMINISTRADOR DE EMPRESAS.

‘[...] se ha entrelazado la campaña del No A La Reelección [...] con las candidaturas por la libre postulación'

‘No todos los de un partido estamos inmiscuidos en temas radioactivos, como algunos otros del colectivo'