Temas Especiales

30 de Nov de 2020

Eduardo Luis Lamphrey Reyes

Columnistas

Sin sorpresas, pero sorprendidos el 5 de mayo

‘[...] es el momento histórico de generar un desarrollo social panameño, donde el ciudadano común sea el centro y fuerza del dinamismo económico nacional. Ojalá así sea, de lo contrario, dejaremos pasar esta oportunidad histórica para beneficio de todos [...]'

Pasadas las elecciones generales del 5 de mayo, aún hay candidatos sorprendidos por los resultados y dispuestos a impugnar los comicios electorales y formar la trifulca política. Sin embargo, se impusieron la maquinaria partidista y las alianzas, sobre todo la PRD - Molinera, superaron los pronósticos y definieron los resultados; así mismo, dio excelente resultado el CD, mas no Alianza; por el contrario, resultó derrotada la alianza Panameñista - PP; los independientes, salvo Lombana dio buena presentación, mas no fue así la candidatura de Ana Matilde y peor la de Ameglio. El FAD, con Saúl Méndez, mostró que su ideología izquierdista aún no cala en las masas.

Laurentino ‘Nito' Cortizo (PRD - Molirena) logró el triunfo presidencial, con 636 229 votos (33 %), sacándole 41 mil votos de ventaja a Rómulo Roux (CD - Alianza), que sacó 594 551 votos (31 %); siguió Ricardo Lombana (independiente) con 362 mil votos (19.3 %); José Blandón (Panameñista - PP) con 196 mil votos, un 10 %; Ana Matilde Gómez con 90 mil votos (4.8 %); Saúl Méndez (FAD) con 12 mil 500 votos (0.67 %); y, Marco Ameglio (independiente) con 11 mil votos (0.59 %).

Votó el 72.67 % de los electores habilitados. Sin embargo, en los diputados, la alianza PRD - Molirena pone 40 diputados, (35 el PRD y 5 el Molirena), 18 CD, 5 independientes y 8 el panameñismo - PP. En alcaldías y representantes, el PRD pone la mayoría, le sigue CD, Panameñismo, Molirena y PP.

Sorprendidos los diputados/capos de la política que no se pudieron reelegir, como es el caso de Popi Varela, Tito Afú, Cohen, Salerno, Alberto Rosas, Lázarus, Muñoz, Patacón Ortega, Quirós, Arrocha y otros. Repiten figuras reconocidas, como: Robinson, Pineda, Alemán, Jackson, Yanibel, Zulay, Fanovich, Araúz, Adames, Chello Gálvez y otros; reaparecen otros como: Tito Rodríguez, Zúñiga, Delgado, Abrego, Valencia y otros; y salen nuevos diputados que llamarán mucho la atención en la Asamblea, como: Vásquez, Carles, Brands, Mayín Correa, Sucre, Sandoval, Petita y otros.

Hoy tenemos un presidente Cortizo, con una bancada PRD - Molirena mayoritaria en la Asamblea, con alcaldes y representantes en mayoría del PRD - Molirena, que será presionado por un CD en oposición, que muestra enormes fisuras en su estructura partidista, un panameñismo casi desaparecido e independientes que hay que ver si sobreviven los cinco años venideros. Saúl, junto a la cúpula del FAD, mostró lo que tiene y sabe que esto es de tiempo, siempre y cuando las condiciones objetivas y subjetivas se acoplen y promuevan un cambio revolucionario; lo de Lombana demuestra que es el candidato de la oligarquía no tradicional, que a través de Facebook y demás, pueden controlar un buen número de votantes, pero que no se traducen en voto; Ana Matilde, con un buen discurso final, no pudo hacer suyo el voto femenino y Ameglio presentó la parte gastada de la oligarquía tradicional.

¿Qué pasará con el país en estos cinco años perredianos?, ¿seguirá el PRD mostrando un recóndito modelo neoliberal?, ¿un acercamiento más profundo con las políticas de reacomodo político de los norteamericanos?, ¿seguiremos creciendo económicamente, pero así mismo aumentando la desigualdad, la pobreza y la mala distribución de la riqueza?, ¿seguirá la crisis en salud, educación y desempleo?

Definitivamente, el gran ganador de estas elecciones es el PRD, junto a su aliado Molirena; debe imponerse la ideología Torrijista, tiene la única oportunidad histórica de cerrar la brecha entre pobreza y riqueza que genera la mala distribución de las mismas. Esta coyuntura no vuelve, es la oportunidad de quebrar el dinamismo incontrolable de la oligarquía neoliberal en generar más riquezas y profundizando los niveles de pobreza y desigualdad; es el momento histórico de generar un desarrollo social panameño, donde el ciudadano común sea el centro y fuerza del dinamismo económico nacional.

Ojalá así sea, de lo contrario, dejaremos pasar esta oportunidad histórica para beneficio de todos, esencialmente para la gran mayoría de nuestra población. Recordar que el pueblo no olvida y pasa factura.

ECONOMISTA