09 de Dic de 2021

  • Bolívar González

Columnistas

Su majestad, el acordeón

Un tal F. L. Buschmann en 1821, de origen alemán, creó un instrumento que llamó ‘Mundarmonika'

Estimo que el acordeón es el instrumento de mayor impacto en la cultura musical panameña; que desde mediados del siglo XIX fue ganando terreno colocándose a la par del violín, instrumento ‘solista', que por años lideró la ejecución de la Cumbia panameña y otros géneros musicales de gran relevancia en nuestro país, como el Pasillo, la Polca, el Punto y el Danzón Cumbia.

El acordeón desciende de la cultura china; específicamente de un instrumento de viento llamado ‘Sheng', perteneciente a la familia de los instrumentos ‘lengüetas libres', que se ejecuta con la boca y data del año 1100 a. C.; formado por unos pequeños tubos de bambú, con lengüetas libres introducidas en una calabaza hueca que hace de cámara de aire, caja de resonancia y soporte.

Un tal F. L. Buschmann en 1821, de origen alemán, creó un instrumento que llamó ‘Mundarmonika', colocando una serie de lengüetas en hileras. Su hijo le incorpora un fuelle y la denomina ‘Andolina'. En 1829, en Viena, Cyrill Demian patenta el primer acordeón, que consistía en una caja de madera en la cual se sujetan lengüetas metálicas, un fuelle y cinco teclas que, al ser pulsadas, producen dos acordes: uno al abrir y el otro al cerrar el fuelle del instrumento, de allí deriva su nombre: Acordeón.

El acordeón de Demian fue modificado por Isoard Mathieu, sustituyendo los acordes por notas individuales bisonoras; lo que dio origen al acordeón diatónico y para 1841 el artesano Juan Moreno, de Madrid, construye el primer acordeón español.

Durante la evolución del acordeón diatónico se le agregó, a un costado, un segundo teclado que permitía ejecutar melodías acompañadas con acordes. El siguiente paso fue la ampliación del primer teclado añadiéndole una segunda fila de teclas y posteriormente una tercera. A finales del siglo XIX y principios del XX, se dieron fusiones de modelos y prototipos, logrando una gran prestancia en Europa y en América, en vista de que permitía la ejecución de variados tipos de música. Era un instrumento cómodo de manejar, no muy difícil de interpretar y no era necesaria una afinación manual.

Este es el tipo de acordeón que, por algunos medios aun no definidos por los estudiosos, llegó a Panamá. Parece ser que llegó a Colombia primero, pero a través del puerto de Colón. El acordeón diatónico, desde los modelos primitivos de una fila de teclas, tiene presencia en nuestro país aproximadamente desde 1850, logrando su apogeo casi un siglo después. Ha sido utilizado de forma generalizada en la interpretación de música panameña sin maestros conocidos, en géneros musicales como la Cumbia panameña, Danzón Cumbia, Mazurca, Pasillos, Polca, Punto.

El acordeón diatónico de tres líneas tiene 31 teclas para la mano derecha, y para el acompañamiento o bajos (que se ejecutan con la mano izquierda) tiene 12, aunque hoy día existen acordeones con más teclas. Estos instrumentos llegan al país en cuatro tonos musicales básicos, especialmente de las marcas Honner, Gavanelli y otras, que son: SOL-DO-FA, LA-RE-SOL, SI-MI-LA bemol y FA-SI-MI.

Es muy frecuente que los intérpretes cambien los tonos de estos acordeones, eso sí, manteniendo los mismos intervalos y relaciones armónicas de su fabricación, incluso completando la colección personal con la escala musical: DO-FA-SI, SI-MI-LA natural, SOL-DO-FA bemol, SOL-DO-FA sostenido, RE-SOL-DO, RE-SOL-DO bemol y los armonizados o brillantes construidos localmente por los técnicos de acordeón: MI-LA-RE natural y MI-LA RE bemol.

A pesar de los últimos arreglos que incluyen los sostenidos y bemoles, el acordeón diatónico de tres ‘chorros', ordenado para reproducir con facilidad tres tonalidades mayores y dos menores, también podría reproducir todas las demás tonalidades, pero con un mayor grado de dificultad; es decir, con las 31 teclas puede reproducir la melodía. No obstante, imposibilita acompañar correctamente, si se requiere, estas tonalidades con sus bajos, los cuales vienen limitados a los acordes correspondientes a sus tonalidades principales; lo que lo diferencia del acordeón cromático que tiene todas las notas y todos los acordes mayores y menores.

Parece definitivo que el conocimiento, aprendizaje y ejecución del acordeón en Panamá, tanto en la región del Canajagua como en otras regiones, como Darién, Colón, Coclé, Chiriquí y Veraguas, ha sido en su totalidad autodidacta.

Por las razones expuestas, podemos concluir que el acordeón fue adoptado en la interpretación de La Cumbia panameña y del Danzón Cumbia, por las mismas razones que se adoptó en otras latitudes y que es muy poco lo que ha influido en la esencia misma de estos dos géneros musicales auténticamente panameños.

ESCRITOR, FOLCLORISTA Y COMPOSITOR.

***