La Estrella de Panamá
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21 de Sep de 2019

Roberto Díaz Herrera

Columnistas

Y derribaron al halcón en pleno vuelo...

‘[...] ¿cómo creer que la CIA y la mano de Bush no estuvieron metidas, con tan mala nota que le ponían al general?'

La geopolítica considera los crímenes ‘necesarios' como simples daños colaterales. Dos años después del 31 de julio de 1981 ya había una megainstalación en Darién con seis plantas eléctricas y dos helipuertos para aparatos franceses con labores de 24/7 y cubrir horarios nocturnos. Esa franquicia de producción de cocaína no podía perder tiempo. ¡Todo ante la vista de los aviones de reconocimiento y espionaje del Comando Sur, obligados en la misma ruta a vigilar las guerrillas colombianas! Además de la venia de la DEA y la CIA y el visto bueno de la mera Casa Blanca. Pablito Escobar había invertido unos milloncitos para operar en la selva panameña sin ninguna limitación. Además tenían cerquita al banco BCCI, que les lavaba sin restricciones ni controles las ganancias. Y para un final feliz la droga entraría sin escalas ni ojos de Migración o Aduanas a tierra estadounidense. ¡Negocio redondo! ¿El único requisito? Una buena tajada de cada embarque que ingresaba a tostar cerebros en EUA para pagar los mercenarios nicas, sus armas del mercado negro mundial —que no dijeran made in usa— y las operaciones logísticas.

El coordinador general, teniente coronel de Marines, Oliver North.

De ese modo, además de Manuel Antonio Noriega, juraron lealtad a la ‘Operación la Contra' generales de El Salvador y Honduras, además de bandas criminales en la península de Yucatán en México e intermediarios en Florida de la calaña del tristemente célebre Posada Carriles.

¿Por qué mandar a tumbar al Halcón en Pleno Vuelo, firmados y ratificados ya los Tratados Torrijos-Carter? Por la misma razón de lo ya explicado. George W. Bush padre, el real jefe de la Inteligencia y Espionaje, al serle negado en su congreso fondos para asesinar a los comandantes sandinistas o mínimo derrumbarlos, no aceptaba excusas: ‘Comunismo igual cáncer y hay que extirparlo', había sentenciado. Omar Torrijos jamás aceptaría hacer esos mandados. El general hablaba no solo con mandatarios, también con guerrillas y lideres subversivos en sus países. A Tiro Fijo y su estado mayor les dijo: ‘su guerra es en Colombia, no molesten a los panameños y no los estorbo'. Con aceptación de Carter y sus asesores, al igual que con Carlos Andrés Pérez, Alfonso López Michelsen y los mandatarios ticos Oduber y Monge, se había planificado una operación para sentar en la mesa de El Salvador al FMLN que combatía al ejército regular con un cementerio que casi alcanzaba los cien mil muertos. A los líderes de esa agrupación en el ala política, asilados en México, les mandaba su avión y los invitaba a Panamá. Eso lo sabía Bush padre. Además buscaban que a Fidel no se le fuera la mano en pollo en marxismo en Nicaragua con los jefes de ejércitos del hoy llamado triángulo norte, erizados del creciente armamentismo de los Sandinistas. El plan contemplaba enviar cientos de maestros ticos jubilados y en buena edad para alfabetizar Nicaragua sin Marx ni Lenin. Obviamente Omar Torrijos era un gran estorbo para Bush y la CIA.

Algunos pilotos serios nacionales me han dicho ‘no, todo fue un accidente'. Pero si allá mataron a John F. Kennedy y aún no conocen las manos criminales reales, ¿cómo creer que la CIA y la mano de Bush no estuvieron metidas, con tan mala nota que le ponían al general? Omar me dijo un par de veces ‘no hay vacunas contra un atentado; y no puedo tener el miedo en el cogote y andar congelado o escondido 24 horas al día'. Washington necesitaba gente de total confianza. Y había que sacar a Omar del camino. Punto.

A 38 años de ese crimen, con tantas trastadas políticas una tras una, la figura del general, usando una metáfora que le dedicaron a Simón Bolívar, ‘su nombre y prestigio seguirán creciendo como crecen las sombras cuando el sol declina'.

ABOGADO Y CORONEL RETIRADO.

‘[...], la figura del general, usando una metáfora que le dedicaron a Simón Bolívar, ‘su nombre y prestigio seguirán creciendo como crecen las sombras cuando el sol declina'.'