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18 de Oct de 2019

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Columnistas

La odisea de las banderas (I)

La firma del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903 crea el enclave colonial de la zona canalera, la odiosa perpetuidad y a los arrogantes “zonians”.

La firma del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903 crea el enclave colonial de la zona canalera, la odiosa perpetuidad y a los arrogantes “zonians”.

Los primeros en protestar son los del Panamá poético. Amelia Denis de Icaza con el Cerro Ancón y Gaspar Octavio Hernández con Canto a La Bandera.

Eusebio A. Morales, Carlos A. Mendoza y Guillermo Andreve, con visión de estadistas, promueven la creación del Instituto Nacional y escogen el lugar más indicado frente al territorio usurpado, la avenida 4 de Julio, que divide las dos jurisdicciones.

El Coloso del Norte iza su bandera como símbolo del poder imperial. Los panameños decidimos que nuestra bandera sea enarbolada en toda el área geográfica que ocupa la Nación de Buenaventura Correoso. Humberto Ivaldi, del tercer año del Nido de Águilas, es el primero en proponer marchar a la Zona del Canal e izar la enseña nacional, en la década de 1930.

El Instituto Nacional, desde la década de 1920, es el baluarte de la épica de la Soberanía, se rechaza el Tratado Kellogg-Alfaro de 1926; el Convenio de las Bases de 1947, el Filós-Hines y luego se denuncia el Tratado Remón—Eisenhower de 1955.

El 2 de mayo del 1958 se da la siembra de banderas panameñas en el enclave colonial de la Zona del Canal. Los universitarios, de manera pacífica, cívica y silenciosa, a la misma hora, y en distintos puntos claves del paraíso de los “zonians”, realizan, para asombro del Imperio de Washington, la Operación Soberanía.

Carlos Arellano Lennox, presidente de la Unión de Estudiantes Universitarios (UEU), dirige la acción, como parte del acuerdo del II Congreso Extraordinario de la Federación de Estudiantes de Panamá del 12 de diciembre de 1957, que considera, como máxima prioridad del movimiento estudiantil, la plena jurisdicción nacional en la Gran Zanja.

La Operación Soberanía se organiza estratégicamente, al momento de sembrar banderas, a las 10 a. m. comisiones de estudiantes visitan al rector Jaime de la Guardia, el cual recibe la noticia e informa a los decanos que Arellano Lennox y Ríos Torres, máximos dirigentes del movimiento estudiantil universitario, dirigen la acción patriótica. Otro grupo llega a la Cancillería y habla con el ministro Aquilino Boyd, él reacciona iracundo. Ramón Pereira de Radio Mía, en última hora, le dice al pueblo panameño de la Operación Soberanía.

La juventud panameña, con plena conciencia del devenir de una nación, con auténtico sentido de pertenencia, es la precursora de una odisea sin igual, exigimos nuestra soberanía en la Zona del Canal.

El 2 de mayo de 1958 el colectivo estudiantil, con criterio propio y una nueva mentalidad histórica, derrota la agresión psicológica impuesta por el país del gran garrote.

Una fuerza inédita desafía al águila imperial, es una actitud sin concesiones, le perdimos el temor, se rompen paradigmas.

La Operación Soberanía determina el cambio de rumbo en las negociaciones canaleras, de la etapa revisionista se avanza a la abrogación del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903, saga que culmina el 31 de diciembre de 1999.

Docente, historiador y escritor.