Panamá,25º

17 de Nov de 2019

Zeddy Ureña de Herreraopinion@laestrella.com.pa

Columnistas

Caballeros en extinción (valores)

Uno de esos días convulsionados, llamó mi atención de entre la gente, un caballero de porte, a pesar de encontrase en medio de una acalorada negociación, que aparentemente adelantaban, este varón no perdía su glamour, su donaire, sus modales.

Uno de esos días convulsionados, llamó mi atención de entre la gente, un caballero de porte, a pesar de encontrase en medio de una acalorada negociación, que aparentemente adelantaban, este varón no perdía su glamour, su donaire, sus modales. “¡Vaya, me dije, todavía quedan caballeros, no todo se ha perdido en nuestra sociedad panameña!”.

No debemos permitir que se pierda la capacidad para comunicarnos, gesticular, saludar amablemente, decir: buenos días, hasta pronto, buenas tardes, con permiso, si es tan amable y demás de una extensa lista de palabras y frases que importan para mantener la armonía.

La cortesía es un factor que se ha ido olvidando. Nuestros jóvenes son bombardeados a través de programas y vídeos con culturas foráneas, insolentes, que degradan al ser humano a tal punto que ser grosero parece estar entre los 10 mejores de la lista. Ofrecer disculpas, quedó entre las debilidades humanas.

Es importante distinguir entre los valores que se ejercitan en medio de una sociedad que ha perdido poco a poco el sentido de la caballerosidad y amabilidad. Si bien me inspira el ejemplo de un caballero, no menos cierto es que el lugar que debe ajustar la dama cuenta mucho para mantener las buenas costumbres.

El ejercicio de tratar bien a los demás, se devolverá en una sonrisa amable o una palmadita en la espalda para decir: “Lo hiciste bien”. Todos necesitamos sentirnos en un ambiente de confort.

El Panamá de ayer, cuando nuestros abuelos cruzaban, en su caminar, con algún transeúnte, los saludos, la amabilidad innata que caracterizó a esas generaciones de ayer se ha ido quedando en el recuerdo de una sociedad que pareciera ir desapareciendo en sus buenas costumbres.

Como diría José Ignacio López, en su libro “Manual Urgente” dirigido a los comunicadores sociales: “El auténtico caballero es una “pócima” que contiene pequeñas dosis de muchas cosas. Elegancia, estilo, distinción, honestidad, nobleza, generosidad... No solo es una cuestión estética es una forma de vida”.

Como panameños debemos retomar el ejemplo que nos legaron nuestros antecesores y volver a los valores positivos haciéndolos un estilo de vida.

Abogada y docente.