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21 de Jan de 2020

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Rolando Reyna Rodríguez

Columnistas

El alcalde y sus playas: ¿se vale soñar?

Cuando compuse este bolero nunca pensé dedicarlo a un proyecto de un alcalde soñador y sus playas. Hoy me agrada ver que no solo sueña, sino que actúa, importante ingrediente del éxito.

Cuando compuse este bolero nunca pensé dedicarlo a un proyecto de un alcalde soñador y sus playas. Hoy me agrada ver que no solo sueña, sino que actúa, importante ingrediente del éxito.

Los “antitodo” siempre han existido, usted escuché analice, filtre eso y luego actúe con sabiduría.

Recuerde que muchos de ellos históricamente son los mismos de mente negativa o que buscan protagonismo o son los que actúan según cambian los vientos políticos favorablemente a ellos o a su partido y cinco años después, hasta cortan cintas brindan con champaña ajena, con la copa del descaro en sus manos y el veneno ya disminuido, pero aún latente en sus lenguas. Pero es sabio escucharlos a todos.

Es conocido que si se les hubiese hecho caso no tendríamos canal, separación de Colombia, Tratados Torrijos—Carter, lago Gatún, hidroeléctricas, ampliación del Canal, cinta costera, ¡ni nada!, pero quienes no merecen ni siquiera una respuesta seria a su mediocridad y negativismo, le sugiero aplicarle la tan coloquial costumbre panameña de demostrar que “al bagazo poco caso”, ríase de ellos y sáqueles la lengua cuando lo ataquen. No obstante, escuché analice y consulte con los que verdaderamente conocen y luego actúe con firmeza.

Nuestra opinión sobre el proyecto playas: creemos que sería necesario más estudios antes de iniciarlo. No deberíamos ni juzgarlo ni criticarlo ni atacarlo sin conocerlo a fondo técnica, turística, social y financieramente, aportando ideas positivas, no críticas mediocres.

Dentro de estos razonamientos, le sugerimos, con respeto, que encargue los estudios a técnicos extranjeros especializados y con gran experiencia en playas artificiales y turismo que nos indiquen costo, mantenimiento, efecto de las mareas y rellenos de arena. Sin esto no sería prudente llevarlo a cabo con éxito.

¿Qué puede hacer? Lo más sensato sería iniciar primero con las pequeñas playas existentes en el Casco Viejo, como los de Santo Domingo, calles segunda hasta séptima que tienen no solo historia, sino arena propia, las de frente a la Presidencia, las que están al lado del Club Unión viejo, abajo de las bóvedas y muy importante: continuar a la vez con los estudios de las playas grandes artificiales, claro que todo ligado al saneamiento de la bahía.

Ventajas: (A pesar de los antitodo). Incremento del turismo en la capital, porque se crearía una oferta de ocio turística con restaurantes a la orilla de la playa, zona del casco viejo, museos y ahora esas playas pequeñas que hemos sugerido en el casco viejo con sus paraguas y mesas portátiles que se moverían de acuerdo a la marea.

Señor alcalde: !NO SE RINDA! Pierda o gane la consulta, inicie con un plan piloto, de las pequeñas playas naturales no artificiales anteriormente mencionadas del casco viejo.

Cuente usted con todos los que pensamos en el país para apoyarlo, que los únicos que no triunfan son los que no lo intentan y se rinden.

Recuerde mi bolero: “Se vale soñar”, pero también “a Dios rogando y con el mazo dando”. Si, a pesar de estos razonamientos y apoyo, siguen molestando y oponiéndose, ¡siga adelante y sáqueles la lengua, que no merecen otra cosa!

Abogado, exdiplomático, compositor.