Temas Especiales

08 de Apr de 2020

Julio César Caicedo Mendieta.

Columnistas

El chino no conoce el dolor

El hecho de que notemos tan frescos a los poderosos chinos por lo del coronavirus, es sencillamente porque tienen cómo controlar el caso prontamente y no se trata de una pandemia y está muy lejos de acercarse a las verdaderas crisis epidemiológicas de la historia que mataron a millones de seres humanos, como por ejemplo: viruela 300, sarampión 200, fiebre española 100, peste negra 55 y el VIH 25 millones.

El hecho de que notemos tan frescos a los poderosos chinos por lo del coronavirus, es sencillamente porque tienen cómo controlar el caso prontamente y no se trata de una pandemia y está muy lejos de acercarse a las verdaderas crisis epidemiológicas de la historia que mataron a millones de seres humanos, como por ejemplo: viruela 300, sarampión 200, fiebre española 100, peste negra 55 y el VIH 25 millones.

Además, los adelantos científicos de hoy son superiores a las épocas feudales y de posguerras. Como muchos de ustedes saben, siempre se ha sacado algo positivo de las desgracias y por la que nos acomete hoy hasta lo poco que queda del comunismo erradicará de su estatuto a los “virus” del secretismo y a la mentira.

Cero científicos asesinados por prevenir a la humanidad sin permiso de un caso como el COVID-19, no más Chernóbil? ni permitir pruebas nucleares a países que no pueden comer gelatina sin dientes.

Buscando en internet, como ya es mi costumbre, encontré uno de los factores principales de las pestes arriba mencionadas y quedé convencido de que algunos animales e insectos y la poca higiene en algunas culturas son la fuente de nuevos patógenos que infectan a las personas y luego se convierten en un verdadero dolor de cabeza para el mundo. Hasta hoy, las cifras conocidas no dejan de ser preocupantes y eso es bonísimo: Corea del Sur mil contagiados y 10 muertos, Irán, según el Gobierno, 16 difuntos, pero algunos diputados dicen que son 50, en Italia en pocos días 10 finados y 300 enfermos, hay casos reportados en Afganistán, Iraq y Kuwait, lo que eleva a 35 el número de países donde está presente el COVID-19. Claro que en el 2020 se pasea más, se ajetrea más, se pelea más y todo lo que rime con jalea y no lo duden, que por eso los riesgos de contagio aumentan irracionalmente.

Nada me ha gustado esta alarma mundial, por tal razón desde este domingo comienzo a pagar intenciones en la Santa Misa, para que lo más pronto posible se controle el COVID-19, de manera que mi espíritu sienta que estamos contribuyendo, al no permanecer con los brazos cruzados.

Por otro lado, protesto por una caricatura de mal sabor de boca, porque no es verdad que aquí estamos riéndonos del coronavirus chino, pues los panameños somos muy respetuosos. Me encanta el humor gráfico, pero el dibujo animado pone hasta al vicepresidente que nunca se ríe de nada y a lo más representativo de nuestra política nacional doblándose de la risa al ver al coronavirus chino huyendo despavorido de Panamá. Tampoco me ha divertido en absoluto el chiste que rueda por las redes insinuando que Adán y Eva, siendo chinos, se hubiesen comido a la serpiente después de almorzarse al burro y dejado la quijada para que luego Caín hiciera de las suyas.

Escritor costumbrista.