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26 de Sep de 2020

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Samuel Lewis Galindo

Columnistas

COVID-19

El Covid-19 se ha diseminado por todo el mundo. En unos países se sabe más y en otros menos de su efecto en la población. Todo depende del tipo de Gobierno que tengan.

El Covid-19 se ha diseminado por todo el mundo. En unos países se sabe más y en otros menos de su efecto en la población. Todo depende del tipo de Gobierno que tengan.

Panamá tomó a tiempo las medidas necesarias para evitar un descontrolado aumento de la pandemia. El presidente de la República nombró con rapidez un equipo integrado por la ministra de Salud, el director de la CSS, el ministro de Seguridad y otros destacados profesionales. Se tomaron pronto las medidas de control y de atención adecuada a los enfermos. Nuestro país, por la dinámica demostrada, recibió las felicitaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Toca ahora al Gobierno resolver el problema de la economía de miles de personas que están afectadas por la pandemia, que nos ataca sin piedad. Además, del alto porcentaje de desempleo existente (8 %), se calcula que cerca de cien mil personas van a necesitar, en una forma u otra, la asistencia gubernamental. Los fondos de que puede disponer el Gobierno son finitos. Se necesita, pues, la colaboración de todos los panameños.

Se deberá crear una comisión especial dedicada a recaudar fondos voluntarios que dé toda nuestra sociedad. Esa comisión llevaría a cabo una colecta voluntaria, tal como se realizó hace muchos años en Panamá, con la campaña “dona tu saco de cemento”, eso se llevó a cabo hace más de 50 o 70 años (yo era muy joven entonces), cuando se quería hacer la carretera Panamericana, la cual fue muy exitosa.

A este fondo voluntario deberían aportar sus donaciones los bancos, con parte de sus ganancias; empresarios exitosos, familias adineradas, fundaciones privadas, personas de buena fe e inclusive los obreros de la construcción podrían contribuir con parte de sus millones destinados para huelgas. Los fondos que se recojan (es una ayuda) se coordinarían con el Gobierno, en especial en su distribución, para ayudar a los panameños más necesitados que están pasando una gran miseria.

Hay países que han tomado, para resolver el problema del virus, distintas medidas. Algunas parecen absurdas y otras inclusive hasta torpes. México, por ejemplo, con un presidente muy izquierdista y populista, López Obrador, este manifestó públicamente que “a él no hay virus que le impida hacer política”. Convocó a todos sus amigos a concentraciones masivas en los estados que visitó. Rosario Murillo de Ortega, vicepresidenta de Nicaragua, manifestó que “su Gobierno no ha decretado, ni piensa decretar, ninguna medida restrictiva”. Por su parte, Daniel Ortega, presidente del país, convocó a varias marchas, que él denominó “contra el virus”. Italia y España inicialmente le dieron muy poca importancia al coronavirus y dedicaron todos sus esfuerzos a la economía de sus países. Se podían apreciar en ambos países los estadios de fútbol repletos de fanáticos. Hoy, están lamentándose de su proceder. Tienen más casos de la enfermedad y más muertos que los que tuvo China, donde se originó el virus. China ya va en descenso y España e Italia en ascenso. Hoy día, esos países están tomando medidas, algunas desesperadas como convirtiendo hoteles en hospitales y sus economías son un desastre.

El caso de Venezuela es un problema muy delicado. Desde antes de que apareciera el virus en China, ese país, rico ayer y muy pobre hoy, carecía de todas las medicinas, los médicos protestaban constantemente por estas carencias. La mafia que lo gobierna le solicitó un préstamo de $1600 millones al Fondo Monetario Internacional que le fue negado. Además de la carencia de facilidades en los hospitales para combatir el nuevo virus, tienen hoy, para desgracia del pobre pueblo, una producción de petróleo cerca de un tercio de lo que antes producía. En adición, el precio del mismo se ha ido al suelo. Hay que tener presente que el petróleo representaba el 70 % de todo el ingreso del país sureño. ¿Cómo van a resolver el problema? Nadie sabe hoy cómo lo harán. Ni China ni Rusia están en capacidad de ayudarlos.

Como se verán en estas cortas líneas, los países han ido tomando distintas medidas. Afortunadamente, Panamá tomó las adecuadas y hoy día estamos más cerca que lejos de detener el avance del virus mortal.

Existen naciones, para el asombro de muchos, que no han tomado ninguna medida, sino más burlarse del virus. Muy pronto se lamentarán de su proceder.

Empresario