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03 de Jun de 2020

Maureen Warner

Columnistas

Igualdad de acceso a la salud

“¿En dónde está la igualdad de acceso a la salud? Los que tienen dinero y tienen miedo pueden hacerse la prueba en un hospital privado y pagarle a su doctor, mientras, los pobres no tienen ese derecho”

¿Cuántos casos de COVID-19 han pasado desapercibidos? ¿Y los que tuvieron casos leves de la enfermedad —quizás tan leves que las descartaron como un resfriado o alergias— son inmunes a las nuevas infecciones? Si es así, podrían frenar la propagación de la creciente pandemia. Este es un llamado a las autoridades encargadas.

Se le ha ofrecido al Minsa las pruebas rápidas, que le permiten a un paciente saber si ha tenido el virus o si lo tiene y no presenta síntomas, a menos de la mitad del precio que ha estado pagando de $26.00. La respuesta ha sido “silencio”.

Todos estamos preocupados. ¿En dónde está la igualdad de acceso a la salud? Los que tienen dinero y tienen miedo pueden hacerse la prueba en un hospital privado y pagarle a su doctor, mientras, los pobres no tienen ese derecho. Estas pruebas se pueden vender en todas las farmacias y estar a la orden de todos los médicos y clínicas pequeñas en el país. El hacerse la prueba es el derecho del paciente y su médico, no debe ser controlada por el Minsa. La prueba no es una droga, pero sí algo que aliviaría el estrés e identificaría a los portadores del virus que no experimentan síntomas.

Responder a esas preguntas es crucial para gestionar la pandemia y pronosticar su curso. Pero las respuestas no provendrán de las pruebas diagnósticas, basadas solo en las pruebas que hace el Minsa. La detección temprana en buscar la presencia de genes virales en un hisopo nasal o garganta, un signo de una infección activa es crítica. Tales pruebas pueden detectar infecciones del COVID-19 activas, también, pero lo más importante, pueden saber si una persona ha sido infectada en el pasado, porque el cuerpo retiene anticuerpos contra patógenos que ya ha superado.

“Para proporcionar a los médicos las respuestas que necesitan para manejar 
a los pacientes de manera efectiva [...], se necesitan pruebas de laboratorio 
en primera línea, siempre que sea posible y seguro”

Para proporcionar a los médicos las respuestas que necesitan para manejar a los pacientes de manera efectiva durante este brote, se necesitan pruebas de laboratorio en primera línea, siempre que sea posible y seguro. Esto es especialmente cierto durante un brote como COVID-19, que es una enfermedad inespecífica durante las primeras etapas, similar a otras enfermedades infecciosas más comunes, como la gripe. Entonces, ¿cómo proporcionamos respuestas rápidas, a la vez que nos aseguramos de que las pruebas sean precisas, reproducibles y robustas?

Según expertos, M.J. Binnicker, DiaSorin Molecular Advisory Board (actual), Roche Molecular Advisory Board (pasado), para proporcionar a los proveedores de atención médica las respuestas que necesitan para tomar decisiones críticas de gestión del paciente, se necesitan pruebas rápidas para el patógeno asociado al brote. Esto nos obligará a pensar creativamente, para que las pruebas de patógenos novedosos y emergentes puedan implementarse, tanto en laboratorios de salud pública como en laboratorios clínicos, de manera oportuna. Para lograr este objetivo, habrá desafíos logísticos sustanciales y limitaciones de recursos que superar. Sin embargo, este es, sin duda, un desafío que vale la pena asumir, y uno en el que podemos tener éxito trabajando juntos.

La CDS ha ampliado los criterios de las pruebas, dando el visto bueno a los médicos para ordenar las pruebas a través de laboratorios de salud pública.

Para detectar coronavirus a alguien, un médico de atención primaria u otro profesional de la salud recoge una muestra de saliva y moco de la nariz, la garganta o ambos del paciente. El número real de personas que ha contraído el virus (SARS-CoV-2) que causa COVID-19 puede ser mucho mayor, pero es difícil saber cuánto se ha propagado el virus, debido, en parte, a las lagunas y retrasos en las pruebas.

En Estados Unidos, "tenemos preocupaciones, porque obviamente las pruebas se retrasaron, y hemos estado probando a muchas menos personas que otros países", dijo el especialista en enfermedades infecciosas en el Centro Médico de la Universidad Vanderbilt en Nashville, Tennessee, a Healthline.

Especialista en Educación y Liderazgo.