Temas Especiales

05 de Mar de 2021

Julio César Caicedo Mendieta

Columnistas

Poncio Pilatos se lavó las manos hace 2020 años

Pueda que el daño económico del COVID-19 sea menor que el terrible crash de 1929 (la gran depresión mundial), así el mundo cambiará para mejorar la convivencia humana.

Pueda que el daño económico del COVID-19 sea menor que el terrible crash de 1929 (la gran depresión mundial), así el mundo cambiará para mejorar la convivencia humana. 2020 años cumplidos luego de que Poncio Pilatos sentó el precedente de lavarse las manos para eximirse de un asesinato que marcó la vida espiritual de la humanidad y todavía no escarmentamos por ningún mensaje anterior o posterior a este evento ni siquiera al vernos inmersos en pandemias como la que nos acomete. Ya no habrá otra arca de Noé ni quién abra caminos en el mar para salvar a nadie. Los polos se están descongelando y algunos pueblos se están anegando, mientras otros sufren de incendios voraces y algunas madres se lamentan por haber parido.

¿Cuál es nuestro futuro? Nadie sabe. Lo obligatorio es que una vez derrotemos al enemigo invisible, los panameños cambiar radicalmente nuestra actitud, (en el pueblo, en los políticos y hasta de en los curas y pastores se percibe corrupción) es evidente que en los últimos 20 años la conducción del país se ha relajado en forma desorbitante. Aquí en Panamá ya no se vive una atmósfera respirable en la sociedad (trabajo, seguridad, educación, pandillas incontrolables, drogas…), pese a los recursos y la plata que tenemos. Bien quisiera yo que estuviésemos ad portas de movimientos sociales, como en el actual Chile, pero no con un pueblo acostumbrado a venderse en las elecciones y con unos políticos como los que tenemos, no vale ni invertir en educación. Miren Uds., traen a las mejores universidades del mundo a Panamá para que enseñen ética, principios morales y a ser gente y no tengan duda de que los arrojaremos a patadas.

Bueno, ahorita la gente simula estar concentrada es en saber primero del informe de gastos que se presentará cuando pase la pandemia, aunque sea con la visibilidad que brinda un chocolate espeso sin leche, tan solo para no morir tan inocentes. De allí en adelante, el Estado tendría que volcarse hacia los más vulnerables estén o no en las listas y planillas que sabemos.

La empresa privada es la que va a pedalear con fuerza para subir la loma, entonces se le debe limpiar obligatoriamente de las manidas trabas burocráticas de manera que se generen más y mejores empleos. Esa es la idea que tenemos muchos panameños en qué debiese trabajar nuestro Gobierno inmediatamente amaine el “pandemonio” que estamos viviendo.

Por fortuna, pese a todo, no se han apagado del todo los principales motores de las máquinas que siempre han traccionado mejor en nuestro desarrollo: Canal, la construcción, el comercio y la banca. Pero… pero, para que estos desafíos lleguen a feliz término, debe generarse competitividad, facilitar la inversión y seguir con lo que dijo el ministro Alexander: bajar el gasto. De lo contrario, no habrá piernas fuertes para pedalear por nuestro destino económico.

Economista, escritor costumbrista.