Temas Especiales

10 de Jul de 2020

Julio César Caicedo Mendieta.

Columnistas

Viejitos se las están viendo a gatas en Penonomé

En estos momentos un número plural de adultos mayores de todos los estratos sociales en Penonomé están pasando por un calvario despiadado.

En estos momentos un número plural de adultos mayores de todos los estratos sociales en Penonomé están pasando por un calvario despiadado. No sé, si en otros distritos de la provincia, pero hoy día la principal molestia de ser viejo en la tierra donde nació el general Victoriano Lorenzo y murió el también general Omar Torrijos, no es la falta de medicinas ni la peligrosa flacidez de todo adulto ante el COVID-19. Ocurre que por fortuna dieron a luz el decreto 507 del 24 de marzo de 2020, creado para mitigar la expansión del COVID-19, pero algunos policías le han extirpado y aplastado el espíritu a ese decreto tan bien intencionado (Sousa Lennox habló una vez conmigo sobre la importancia del espíritu de las leyes). Los que tengan abuelos, pongan cuidado al siguiente párrafo.

Al decreto 507 se le hicieron excepciones precisamente porque el 99 % de los viejos, por muy alentados que aparente, ya no responden a los reflejos como cuando jóvenes y muchos policías, no todos, tratan a los de la tercera edad que salen de sus casas por necesidad como si se tratase de ¡“pelaos” de las birrias de futbol! Ese es el tono, señores, e incluyan de ñapa las miradas y los gestos, claro, no es la mayoría que lo hace, pero está sucediendo y este país superó con sangre esa etapa cruel de 21 años.

Veamos: Las excepciones del decreto 507 se mantienen vigentes, todos los adultos mayores de 60 años y personas con discapacidad, sin importar su número de cédula, podrán ir a realizar sus compras entre 11 a. m. y la 1:00 p. m. Bajo el mismo formato, si eres mujer, circularás lunes, miércoles y viernes. Si eres hombre, martes, jueves y sábado. Podrán ser acompañados por su asistente de vida independiente de su género.

¿Qué está sucediendo? Ciertos policías no permiten el acompañamiento del asistente. Y las indicaciones que no aparecen en ningún decreto son: “Venga en taxi”, “su cédula”, “Ud. se queda en el carro y la próxima vez lo mando donde un juez de paz”.

Esperamos que los viejos sean tratados con el respeto que se merecen, siempre y cuando cumplan con las medidas sanitarias, que indudablemente están produciendo favorablemente para el país.

Economista y escritor.