Temas Especiales

09 de May de 2021

Benedicto Agrazal

Columnistas

Humanizándonos

Cuando en el Seguro Social hablaban del lema “humanizándonos”, en hora buena sentimos que las autoridades habían percibido la forma en que se trataba a sus usuarios, que es la razón de existir de la institución, y que se crearía una mística a través de ese concepto, que más que recursos materiales, lo que necesita es un cambio de actitud.

Cuando en el Seguro Social hablaban del lema “humanizándonos”, en hora buena sentimos que las autoridades habían percibido la forma en que se trataba a sus usuarios, que es la razón de existir de la institución, y que se crearía una mística a través de ese concepto, que más que recursos materiales, lo que necesita es un cambio de actitud.

Humanizándonos significa que los pacientes deben ser atendidos en sus necesidades, no solo en la parte física, sino también en la emocional y espiritual y hacerlos sentir que son el centro de la atención, que el trato debe ser amable y cortés y convertirse en un facilitador para que el asegurado se sienta confortable.

Probablemente podemos decir muchas cosas de este tema, pero quizás con ejemplos podemos señalar que dista el discurso de la práctica. Los directores resaltan la eficiencia de los colaboradores de la Caja de Seguro Social, pero desde sus oficinas refrigeradas no pueden tener la percepción de lo que ocurre en la prestación de los servicios.

Acercarse a una policlínica en horas de la mañana y decir que no hay cupo, lo entendemos, pero luego, al decir que hay cupos en horas de la tarde y el paciente acepta atenderse en ese horario, le digan que debe regresar a las once y media de la mañana a sacar el cupo, me parece un despropósito. Esto le ocurrió a una persona de la tercera edad, que no le quedó otra alternativa que irse a atender a una clínica privada.

Así como este ejemplo, sería un largo rosario enumerar la falta de humanidad. Los directores, en una forma demagógica, nos dicen que nosotros somos los dueños de la Caja de Seguro Social; sin embargo, no nos atienden. Como asegurado y profesional de la Seguridad Social, me he cansado de hacerles propuestas, que jamás han sido contestadas y eso que soy “dueño” de la CSS.

He sido un crítico de la gestión de la Caja de Seguro Social, he sostenido que hay un problema de gerencia que no se ha atendido, que es de tipo structural, porque está manejada por personas que no tienen formación complementaria en seguridad social y que se sienten cómodos porque nadie los obliga a abandonar su área de confort, con que desempeñan.

Es inadmisible que esa institución tenga nueve directores ejecutivos, con salarios de viceministros, que son totalmente opacos y que se haya invertido tanto en tecnología y la planilla sigue aumentando, cuando la función de la tecnología es hacer el trabajo repetitivo y de volumen.

Es hora de que comencemos a rectificar, lo que no podemos es seguir con la retórica, por un lado nos dicen que la CSS no apoyó la ley marco para la unificación de los servicios de salud, pero por otra parte, en las actas de la Asamblea, consta que una funcionaria de la CSS asistió el 31 de agosto de 2020, en representación de la institución al primer debate.

Especialista en Seguridad Social.