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14 de May de 2021

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Milcíades Pinzón Rodríguez

Columnistas

El debut de Eneida Cedeño

“[…] se colige que la carrera musical de Eneida se inició formalmente en el mismo año que se crea el Festival Nacional de La Mejorana, esto es, en 1949. Esos primeros pininos le dieron confianza e impulsaron la carrera musical de casi cuatro décadas, […]”

La morenita de Purio, Eneida Cedeño (1923-2006), es un personaje de la historia musical istmeña, en su versión de canto de raigambre popular, propia de la modalidad en la que se canta acompañado del violín y el acordeón. Su voz de soprano marcó una época, la que transcurre desde los años cuarenta del siglo XX hasta mediados de la década de los ochenta de esa misma centuria.

En realidad, sobre los inicios formales de la santeña se sabe poco, porque, nacida en los años veinte, su voz no se dio a conocer hasta la década del cuarenta, como queda dicho. Y su impacto y emulación por otras colegas ha sido de tal magnitud que todavía en la época contemporánea, muchas cantantes de conjuntos de acordeones aún creen que se canta como ella, olvidando que esa tesitura de voz corresponde a Eneida y que las admiradoras no tienen que vocalizar de la misma manera.

Deseoso de conocer un poco más sobre el personaje ha acudido en mi auxilio el testimonio de Miguel Tejedor (1930), quien a edad temprana le conoció y tuvo el honor de ser el primer empresario de fiesta que le contrató en la comunidad de El Limón de Santa María, provincia de Herrera, en julio de 1949. Los detalles de la entrevista los transcribo a continuación y son lo suficientemente ilustrativos como para abstenerme de largos apuntamientos. La entrevista se realizó el 29 de noviembre de 2020.

Afirma el entrevistado. “Le habla Miguel Tejedor, empezaré hablando de Eneida Cedeño y su primer contrato para cantar. Tengo el placer de ser el primero en contratar a Eneida como la mejor cantante típica de Panamá, para cantar los días 28, 29 de julio de 1949 en El Limón de Santa María. Nos cantó sin micrófono, no teníamos luz eléctrica. Regresó con nosotros el 28 y 29 de septiembre; allí la contrató Elías Felipe Villarreal para el 28 de noviembre del mismo año para cantar en el jardín La Flor del Tamarindo en Ocú.

Les diré cómo descubrí el talento de Eneida. En una fiesta de Santa Librada, en Las Tablas, los conjuntos típicos no tenían cantantes; las muchachas bailando cantaban y cuando se acercaban a los conjuntos seguían sus tonadas. Tomé interés en la voz de Eneida, le hablé y me invitó a su casa y allí me recibió con su sonrisa peculiar de ella. Me dijo que sí, que nadie la había contratado nunca y cantar para ella era lo que le gustaba. Eneida sigue con nosotros y para el 31 de enero la llevamos con Ítalo Herrera y yo diría que se le abrieron las puertas para una profesión tan fina, tan linda. La noticia se corrió y Toñito Sáez la contrató para el conjunto Estudiantina Sáez y Alberto Rodríguez, el cieguito, formaba parte de su conjunto y fue entonces cuando hizo la pieza Eneida. Muere Toñito Sáez y Eneida forma parte del conjunto Pluma Negra de Gelo Córdoba. Al morir Gelo, Eneida pasa a formar parte del conjunto Orgullo Santeño de Dorindo Cárdenas. Eneida continúa con nosotros, el conjunto nos tocó doce años más con Dorindo. Eneida se nos fue y nos dejó el cariño que ella sentía por El Limón y aquella sonrisa que nos dejó. Gracias Eneida”.

De lo dicho se colige que la carrera musical de Eneida se inició formalmente en el mismo año que se crea el Festival Nacional de La Mejorana, esto es, en 1949. Esos primeros pininos le dieron confianza e impulsaron la carrera musical de casi cuatro décadas, período de tiempo que seguramente fue mayor, si tomamos en consideración la experiencia informal. Toda una proeza para una mujer cuya fortaleza logra retar los convencionalismos sociales e imponer su personalidad musical. Ejemplo de feminismo rural, el que, superando limitaciones, ha dado a Panamá hermosas melodías de

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