Temas Especiales

08 de May de 2021

Pedro Moreno—Patiño

Columnistas

Poderes, partidos y protestas

Es bien ya conocido, repetitivo y reiterativo para todos los sectores la significación de los poderes constituidos fuera de la esfera estatal, recayendo o identificados como los sectores donde permanecen a las sombras y no tan a las mismas los acaparadores de riquezas que entre sus bienes más visibles están los partidos políticos, banca comercial, medios de comunicación; todos, dentro de una gran franquicia, algunos adversos con otros y las articulaciones asentadas dentro de lo que ellos denominan sociedad civil, esta última con un discurso proveniente de las entrañas de los sectores forjadores, formadores de las históricas luchas nacionalistas y reivindicativas que ha vivido nuestra nación desde finales del siglo XIX y el siglo XX, conquistas que fueron aprovechadas por los que menos esfuerzo aportaron a las mismas.

Es bien ya conocido, repetitivo y reiterativo para todos los sectores la significación de los poderes constituidos fuera de la esfera estatal, recayendo o identificados como los sectores donde permanecen a las sombras y no tan a las mismas los acaparadores de riquezas que entre sus bienes más visibles están los partidos políticos, banca comercial, medios de comunicación; todos, dentro de una gran franquicia, algunos adversos con otros y las articulaciones asentadas dentro de lo que ellos denominan sociedad civil, esta última con un discurso proveniente de las entrañas de los sectores forjadores, formadores de las históricas luchas nacionalistas y reivindicativas que ha vivido nuestra nación desde finales del siglo XIX y el siglo XX, conquistas que fueron aprovechadas por los que menos esfuerzo aportaron a las mismas.

La Ciencia Política, apoyada siempre en la historia, nos acerca a estos fenómenos con sus aportes objetivos. Uno de los factores determinantes de los escenarios políticos coyunturales son sus actores esbozando la dicotomía ideológica, que, pese a su antagonismo, coincidieron en temas eminentemente nacionalistas vistos en los últimos acontecimientos del siglo pasado, donde sus protagonistas, la juventud, jugó un rol determinante a través del otrora movimiento estudiantil, como lo señala el Prof. Samuel Prado Franco, historiador y ducho en el tema en comento.

Sin embargo, hoy, desde nuestra perspectiva, este movimiento languidece, víctima de la captación de los mismos con facilidad por los tentáculos de la clase política encumbrada, que utilizan a estos movimientos como herramientas de presión, para sus acostumbrados fines políticos, producto del actual sistema “corruptocrático” de alternabilidad en el poder, instaurado después de la invasión norteamericana a nuestro país.

La conciencia crítica de la Nación no puede ser aplacada por el aparato represor; sin embargo, para darle legitimidad a las protestas deben concurrir ciertos elementos básicos que tengan los manifestantes. Como la autenticidad cargada de moral política y desvinculada de los sectores que ejercen dominio total sobre la vida política nacional. También debe fortalecerse la participación cívica patriótica constante, fomentándola desde las aulas primarias hasta la Universidad, donde los docentes tratan de ampliar los horizontes de participación de la juventud con sendos trabajos investigativos que despiertan el interés por el servicio y la defensa social, dotándolos de conocimientos y prácticas para presentarlos en los foros nacionales, abarrotados estos por las articulaciones de los privados y que al momento de protestar sean considerados como juventud apta, competente y validada para tales desempeños.

Tarea urgente, que debe poseer un asidero jurídico legal desde la base constitucional por medio de una Asamblea Constituyente, que definitivamente saque del contexto político o limite al mínimo la maquinaria que controla los poderes enunciados, los partidos y los protestantes a sueldo. ¡Acción!

Ciudadano independiente.