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14 de May de 2021

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Orlando Acosta Patiño

Columnistas

Bicentenario, monumentalidad y criterios estéticos

¿Será que habrá una instancia, en este caso la Comisión del Bicentenario, que pueda apoyar en generar criterios estéticos para curar las propuestas estéticas conmemorativas de este importante hecho histórico?”

La ciudad de Penonomé y la memoria de esta Nación amanecieron con la primera propuesta que conmemora el Bicentenario de la Republica. Penonomé, autoridades locales y nacionales “picaron por delante”. El monumento -si puede llamarse así- conmemorando el Bicentenario de la Republica, generó interesantes comentarios en redes sociales. Por un lado, el carácter de la celebración, por otro lado, la calidad estética de lo que algunos llaman monumento. Entiendo que las autoridades locales y nacionales estuvieron en la ciudad de Penonomé avalando la plancha de concreto, flanqueada por dos columnas del mismo material, cada una de ellas rematadas por tres granadillas una, y la otra por una bola de concreto. Lo que resultó finalmente y que se celebra, bien pudiera estar en cualquier lugar de poca monta y no en una ciudad como Penonomé.

Veamos de qué se trata la discusión. En 1821, parafraseando a Omar Jaén Suarez, erudito panameño, quien nos recordó en una entrevista en la revista El Faro del Canal, que “El próximo año se cumplirán 200 años de la independencia de Panama´ de España. El Bicentenario de la Republica emerge como una efeméride importante, no solo para Panama´, sino para el resto del mundo. Panama´ deja de ser una colonia para constituirse en una nación independiente y se imagina, desde el pensamiento global moderno, como el lugar donde existiría el paso de agua para la comunicación entre los mares”. Sigo citando para referencia general: “En 1821, hace 200 años, sucedió´ un evento trascendental, irrepetible para Panama´. Pasamos del absolutismo monárquico al régimen republicano. Transitamos de una sociedad de castas legalizadas con plena esclavitud, a una de ciudadanos libres. Inauguramos, el 28 de noviembre de 1821, el inicio del fin del régimen ancilar que termino´ el 1 de enero de 1852. La independencia ocurre cuando España se encontraba en el trienio liberal, con un rey sometido a la Constitución de Cádiz. Las elites hispanoamericanas más conservadoras se independizan bajo un régimen liberal. Panama´, mientras el resto de la región se convulsiona por guerras de liberación colonial, fue uno de los últimos países que declaro´ su independencia y de los que más fidelidad a la Corona demostró´ hasta el final. En resumen, pasamos de ser vasallos del rey a una condición de ciudadanos. El caso de Panamá parece ser uno único, en tanto tuvimos un evento independentista y otro separatista, ambos bajo un régimen republicano. De eso no hay duda. (Acosta, Revista El Faro, 2021).

Veamos ahora los criterios estéticos. Pregunto: ¿cuáles son los criterios estéticos que van a guiar la monumentalidad pública que va a conmemorar esta importante fecha? ¿Será que vamos a llenar toda plaza, parque del país con una referencia monumental, como si fuera la referencia escolar para una escuela en Altos del Guarumal? ¿Será que habrá una instancia, en este caso la Comisión del Bicentenario, que pueda apoyar en generar criterios estéticos para curar las propuestas estéticas conmemorativas de este importante hecho histórico? Se hace importante tener esto en cuenta, por tanto, seguramente en todas las ciudades, como Natá, La Villa de los Santos, Santiago de Veraguas y la ya Penonomé, elementos que aspiran plantar sobre el territorio, bajo una seudomonumentalidad, la memoria de esta fecha importante.

Veamos algunos antecedentes de lo que acá expongo. Ya hemos pasado por estos caminos, con resultado de impacto universal. Los criterios estéticos de la monumentalidad del Barrio de Balboa, en la antigua Zona del Canal, atendieron a una Comisión que reportaba directamente al Congreso de los Estados Unidos. La plaza Porras en el Barrio de La Exposición, y la monumentalidad que refleja fue encargada a Victorio Macho, destacado escultor palatino, quien hizo similares intervenciones en Buenos Aires, Caracas y Lima. Su Eva de América es parte del acervo monumental y patrimonial en Roca Terpeya en la ciudad de Toledo. Veamos otro ejemplo panameño que brilla en lo universal. El Conjunto Escultórico de la Justicia, en el Palacio Legislativo, fue resultado de un concurso internacional, convocado con fondos centrales, recayendo en la figura de Joaquín Roca Rey, importante artista peruano. El conjunto escultórico y el espacio público fueron reconocidos como los más notables de arte moderno en América Latina y reseñados en importantes revistas especializadas.

A manera de comentario final, y para ilustrar lo que acá expongo y no repetir, hago memoria para recordar nuestra incapacidad de conmemorar, con un hito monumental, los 500 años de la primera ciudad en el Pacífico de América. Ni un alcalde ni una Comisión fue capaz de dejar un legado monumental sobre esta efeméride.

Al momento de estar a la puerta de recordar nuestro Bicentenario como República, urge reclamar monumentos que nos hablen de nuestra condición de ciudadanos y abandonar de una vez por todas esta mentalidad pueblerina, para remontarnos, de nuevo, al plano de lo universal.

Ingeniero