18 de Sep de 2021

Javier Martínez-Acha

Columnistas

25 de mayo, una cita importante

“El comité concluye que los efectos de la COVID-19 y las amenazadoras variantes del virus hacen necesaria una actuación sin demora y contundente. Resulta imprescindible un liderazgo sanitario global”

Como panameño, nacido de madre interiorana y padre inmigrante, gracias al esfuerzo de ellos y a las oportunidades que emergieron en Panamá durante los años 70 y 80, estudié Ingeniería y Economía en Texas A&M, Derecho en mi país y una maestría sobre Disputas Internacionales, a través de arbitraje en la Universidad de Londres, en el Queen Mary and Westfield College y el University College.

Escribo lo anterior para dejar claro que las líneas, datos y reflexiones que a continuación expongo no se fundamentan en criterios médicos o científicos (que no poseo), sino en el seguimiento que efectúo en medios nacionales y del exterior, artículos publicados en blogs, en la red o en conversaciones con amigos y conocidos que residen en otros países. No en vano la pandemia de COVID-19 sigue siendo el principal problema que tiene la humanidad. Y, seguramente, lo seguirá siendo en los años que están por venir. Esperemos que los progresos que conocemos lo impidan o, al menos, reduzcan su gravedad.

Hace unos días, se ha publicado un informe sobre evaluación independiente de la gestión de la pandemia, encargado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El comité autor ha sido denominado “Comité Independiente sobre preparativos y respuestas ante Pandemias” y lo ha integrado un buen número de médicos, epidemiólogos y expertos de diversas nacionalidad, presidido por Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda. El comité ha trabajado durante ocho meses, ajeno a influencias de Gobiernos y compañías privadas.

El informe será presentado hoy, 25 de mayo, ante la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El informe no ha tratado de buscar culpables, pero concluye que numerosos Estados se retrasaron en adoptar medidas para identificar el origen de la enfermedad y detener su avance. Establece que han fallecidos millones de personas, y causado alrededor de siete mil millones de dólares como pérdida del PIB mundial.

El comité concluye que los efectos de la COVID-19 y las amenazadoras variantes del virus hacen necesaria una actuación sin demora y contundente. Resulta imprescindible un liderazgo sanitario global.

Realiza una serie de recomendaciones que sintetizo:

1.- Los Estados con ingresos importantes y que posean excedentes de vacunas deberían poner a disposición de los países de escasos ingresos mil millones de dosis de vacunas, tomando como fecha límite septiembre del presente año.

2.- Los productores de vacunas deberían tomar la decisión de transferir tecnología y licenciamiento así como reflexionar de manera propositiva sobre una materia esperanzadora y también compleja, como es la liberación de patentes.

3.- El G-7 (Estados Unidos de América, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) debería adoptar el compromiso de contribuir con el 60 % de los 19 000 millones de dólares que requieren las herramientas necesarias para garantizar el éxito del Acelerador ACT.

De esta manera se conoce la solución integral más completa a nivel mundial para poner fin a la fase aguda de la pandemia. Reúne a Gobiernos, organizaciones sanitarias, científicos, empresas, organizaciones de la sociedad civil y filántropos, con el objetivo de acelerar el desarrollo y la producción de pruebas, tratamientos y vacunas contra la COVID-19 y el acceso equitativo a los mismos.

El Acelerador ACT es un marco de colaboración. No es un órgano de toma de decisiones ni una nueva organización. Se creó en respuesta a un llamamiento de los líderes del G-20 en marzo del año anterior. La OMS, la Comisión Europea, Francia y la Fundación Bill y Melinda Gates lo pusieron en marcha en abril de 2020.

Algún día rendiremos un homenaje justo a los miles de personas que, con sus conocimientos, sus medios económicos y su sensibilidad social, contribuyeron a la erradicación de este sobresalto que ha cambiado nuestras vidas. Nada es lo mismo que antes de la pandemia, nunca lo será.

Empresario