08 de Dic de 2021

Columnistas

El pueblo se aboca a continuar la lucha

“Conusi-Frenadeso, junto a otras organizaciones, convoca a marchar este 20 de octubre contra el desempleo, por aumento de salario y salario mínimo […]”

La situación que vive el pueblo panameño es crítica. No solo se trata del coronavirus, sino de una situación socioeconómica que está inmersa en un cúmulo de incertidumbre, producto de que miles han perdido sus puestos de trabajo y otros enfrentan despidos injustificados disfrazados de “mutuo acuerdo”, ante la inoperancia y complicidad del Mitradel. Miles de familias, que claman por viviendas dignas frente a un Miviot que no brinda solución al problema, pero amenaza con continuar con los desalojos forzosos, mientras otros tantos viven en la incertidumbre de perder sus viviendas y bienes ante la vorágine del sector bancario. Empresarios que rechazan cumplir con las normas de revisión del salario mínimo, en medio de un poder de compra reducido ante el alto costo de la vida y los bajos ingresos de la mayoría de la población.

En medio de ello, la continuidad de los proyectos mineros que imponen la entrega de nuestros recursos, la contaminación, el desplazamiento y pobreza de los pobladores de estas áreas, en las cuales el Gobierno aumenta el hectareaje que se le asigna, incluso territorios protegidos. Aquí, quienes cuestionan al pueblo, acusándolo de indiferente, o que dicen estar preocupados por la minería, pero ignoran en sus medios de comunicación la caminata contra la mimería a cielo abierto que realizaron organizaciones campesinas y solidarias durante cuatro días desde las montañas de Coclé a Penonomé. Claro, es el doble discurso que profesan.

Por otra parte, lo que estamos presenciando en la Asamblea con el tema de las reformas electorales no es nada nuevo. El retroceso en materia electoral se ha venido agudizando periodo tras período. Lo que acontece nos obliga a reiterar nuestro planteamiento de cero financiamiento privado en elecciones, solo financiamiento público igualitario y no oneroso para el pueblo, que se revelen no solo los donantes de candidatos presidenciales, sino también de candidatos a diputados, alcaldes y otros puestos de elección; el voto en plancha y la forma de distribución de curules por cociente, medio cociente y residuo en favor de los partidos tradicionales; el papel de los medios de comunicación y el tema de las encuestas amañadas para manipular a la opinión pública y la impunidad en torno a ellas; la revocatoria de mandato, el clientelismo, etc.

Qué decir de los bochornosos espectáculos entre un exdiputado y un ex presidente de la República, que una vez más devela pactos para que no se haga justicia, para esconder ilegalidades y corrupción. Qué decir de los “Pandora Papers”, que, nuevamente, ponen al descubierto el secreto de los paraísos fiscales. Es la podredumbre moral de los sectores del poder económico y político.

A pesar de la grave situación, estamos frente a un Gobierno que no garantiza los derechos de la población, que pretende que sea el pueblo humilde y trabajador el que siga cargando con esta crisis. Un Gobierno ineficaz y nefasto, de improvisaciones, que favorece a los grandes grupos empresariales.

El pueblo se aboca a continuar la lucha. Conusi-Frenadeso, junto a otras organizaciones, convoca a marchar este 20 de octubre contra el desempleo, por aumento de salario y salario mínimo, contra el alto costo de la vida, la pobreza, las reformas a la seguridad social y al Código de Trabajo; contra la ola de homicidios, femicidios y robos; a rechazar la corrupción, impunidad y nepotismo. Es decir, convocamos al pueblo humilde y trabajador a rechazar la exclusión social que viven miles de panameños, que ha llevado a la muerte de niños por desnutrición.

Insistimos en que la crisis es de tal magnitud que la única salida es una Asamblea Constituyente Originaria con plenos poderes y autoconvocada por el pueblo soberano. Para ello debemos, intensificando la lucha, elevando los niveles de organización y conciencia, crear las condiciones que permitan barrer con la institucionalidad podrida y caduca y que abra las puertas a un nuevo Estado que esté en función de los intereses de las grandes mayorías y no de un puñado de ultramillonarios como hasta ahora.

Secretario general de Conusi-Frenadeso.

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