29 de Nov de 2021

Columnistas

Reflexiones sobre octubre

“Si octubre de hace 43 años fue el inicio de algo pernicioso para el país, […], este octubre no ha pintado bien en materia de legalidad y justicia, […]”

Hay tantos temas sobre el tapete que merecen ser tratados a profundidad, pero no se puede con tan poco espacio. Hay que ser selectivo y, a veces, enfocarnos en lo holístico en vez de lo puntual. Algunos opinan que nuestra realidad actual (un tanto discutible) tiene sus orígenes en el golpe de Estado del 11 de octubre de 1968, pero no aceptan que las correcciones se pudieron haber dado inmediatamente después de la Invasión del 20 de diciembre de 1989. Aquí estamos pues, y dicho eso, hago algunas reflexiones para subrayar algunos puntos relacionados y buscar la manera de que este tiempo que vivimos no termine mal para todos.

Mario Vargas Llosa, unos días antes de la muerte de Torrijos, le preguntó: “Bueno, general, y ahora con su retiro, ¿qué va a pasar en Panamá? (…), a lo que respondió: “Ni yo ni nadie es imprescindible, nosotros ya cumplimos nuestra etapa, ahora les toca a nuestros muchachos fajarse y ellos responden bien. Yo los observo de cerca, pero por lo general, no tengo ni que estar tirándoles línea, porque están claritos en qué es lo que más conviene a nuestro país”. Pareciera que se ha desenfocado esa claridad de manera permanente. Los de hoy, no convencen a nadie sin una chequera.

Por lo que yo sé, Torrijos utilizaba dinero para apoyar la causa por la soberanía nacional; para facilitar la movilización de las masas (campesinos, estudiantes, profesionales, etc.), para asistir a las concentraciones y actividades proselitistas nacionales y el “patrullaje internacional”, como lo bautizo él. Con creces ese dinero ha revertido a las arcas nacionales y hay suficientes evidencias de que Torrijos no murió millonario ni vivió de la opulencia.

Después de mucho tiempo, días, años y hasta décadas, dependiendo del evento, uno se da cuenta de que vive un momento muy especial, que solo se puede medir su importancia mucho tiempo después. Un buen día, a inicios de la década de los 80, un tanto conmovido y pensativo, el profesor, filósofo, matemático, aviador, poeta, escritor y sargento de la Guardia Nacional, Chuchú Martínez, nos conversó a un pequeño grupo de amigos sobre una grabación que había hecho unos días antes al general Torrijos. Sacó de su chácara la pequeña grabadora de audio y tocó unos minutos de un dictado que le hacía Torrijos. Eso resultó en el documento conocido como la ¨La línea”.

Ese estado pensativo de Chuchú chocaba con su acostumbrado carácter jovial y de jodedor intenso. El manifestó que, incluso a él, que tenía mucho tiempo de ser edecán y asesor de Torrijos, pocas veces lo había visto y escuchado dictar un texto con una claridad y profundidad tan precisas, que pocas correcciones y ajustes se le tenía que hacer.

La oposición histórica puede adversar a Omar Torrijos, porque tienen el derecho de adversarlo por todas las razones que esgriman, justa o injustas. Pero, a razón de los problemas que se dan en el PRD desde ya hace más de un lustro, y que se han intensificado en los últimos meses, es de honor reconocer su visión sobre el país que soñó y que está detallado en documentos y en su ideario.

Creo que la situación del PRD, por ser el partido más grande y el fundado por Torrijos, es de cuidado y puede que el tiempo lo ha desgastado y convertido en un colectivo muy alejado de las razones y motivos de su fundación. Cuando Torrijos dijo en su muy histórica frase: “Tiro la línea, camino y los espero allá. Los objetivos intermedios, y la forma de realizarlos, los determinan ustedes”; no creo que se refería a que los que quieren gobernar el PRD aprovecharan su manejo del poder y de la cosa pública para hacerse millonarios, amasar fortuna, terrenos, empresas y como vemos ahora, controlar gente a través del clientelismo con vacíos ideológicos. Un verdadero cambio social guiado por un programa político bien diseñado y visionario comienza con la reestructuración de nuestro comportamiento como individuos y como sociedad.

Si octubre de hace 43 años fue el inicio de algo pernicioso para el país, según algunos, este octubre no ha pintado bien en materia de legalidad y justicia, rendición de cuentas, y certeza del castigo, elementos fundamentales para la construcción de una mejor sociedad y para garantizar un mejor y más justo futuro para todos.

Comunicador social.

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