28 de Nov de 2021

Columnistas

Relaciones Públicas: reflexión, estrategia y visión

“La sociedad demanda el mejor talento humano, con visión transformadora y liderazgo ético, y los actores del sistema tenemos un compromiso”

Desde el año 1980 se reguló el ejercicio de las Relaciones Públicas como profesión en Panamá, mediante Ley No. 37 del 22 de octubre del mismo año y fue derogada por la Ley No. 21 de 2005, que la reglamenta la carrera y que faculta una Junta Técnica para atender todo lo relacionado con el desarrollo y funcionamiento de esta Ley, como también otorgar las idoneidades para su ejercerla legalmente.

A 41 años de que se sentara la vida jurídica de las relaciones públicas en nuestro país los profesionales de las Relaciones Públicas no hemos escapado de grandes retos generados por la pandemia de la COVID-19, que ha impactado profundamente nuestra principal misión, que se sustenta en el relacionamiento con las diversas audiencias, tanto a nivel público como privado.

Indudablemente que todo lo acontecido en el mundo, en los últimos 19 meses, nos llama a ser más proactivos, empáticos, colaborativos, adoptar los cambios, transformar nuestra forma de gestionar la comunicación y, por supuesto, evolucionar hacia una nueva era que se tornará cada vez más desafiante.

Por ello, los formadores de los futuros profesionales estamos obligados a promover un nuevo paradigma fundamentado, más que nunca, en el aspecto social que nos caracteriza como seres humanos, pero que no puede estar alejado de las tecnologías de la información y la comunicación, que, pese a distintos obstáculos, nos mantenga conectados con el ser y hacer de nuestra profesión, que son nuestros públicos.

Hoy, los públicos están mucho más “informados”, inmersos en las plataformas digitales que los mantienen hiperconectados con comunidades tanto sencillas como complejas y en una búsqueda constante de la aceptación social a distancia, por múltiples canales que los llevan a disfrutar de las mieles de la interacción, pero que también se encuentran contaminados por la infodemia y las “fake news” con las que experimentan las hostilidades de la red y todo esto, indudablemente, debilita las relaciones interpersonales que por naturaleza han sentado las bases de nuestra vida en sociedad.

Cabe destacar que la nueva teoría académica tiene que centrarse en mantenernos conectados, que es uno de los objetivos de la comunicación y no podemos actuar alejados de los desafíos que nos imponen cada día los avances tecnológicos, pues es aquí donde nuestra misión de “mantener relacionados los públicos” nos han abierto la oportunidad de llevarnos al siguiente nivel de nuestra profesión, donde los docentes universitarios tenemos un compromiso ineludible con nuestra nación.

Luego de 20 años de ejercer funciones de esta maravillosa labor, que se ha convertido en una cultura de vida para mí, al haber trabajado y colaborado en más de 10 sectores económicos y sociales del país, sigo convencida de que no hay profesión más relacionada en el mundo, que las Relaciones Públicas.

Pero ante esta crisis, que a todos nos ha impactado de una u otra forma, debemos estar dispuestos a reafirmar la importancia que tienen las Relaciones Públicas en todo el quehacer de la sociedad y como formadores tenemos que ser conscientes del trascendental papel que debemos desempeñar al instruir a nuestro semillero, es decir, a nuestros estudiantes universitarios.

Para ellos, la unidad académica de la carrera de Relaciones Públicas, de la Escuela de Comunicación Corporativa, de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, organizó la Semana de las Relaciones Públicas, con un completo programa con expertos nacionales como internacionales y convertir nuestras aulas virtuales en espacios de saberes y conocimientos, reflexión y visión, encuentros entre la academia y gremios, así como conocer tendencias globales y regionales que nos permitieran, bajo el lema “Relaciones Públicas, retos y expectativas frente a la nueva realidad profesional”, visibilizar entre los estudiantes el valor intangible que tiene esta carrera.

Definitivamente que, con este esfuerzo abocado al fortalecimiento de los futuros profesionales, confirmo que nuestra misión docente debe estar más clara que nunca porque:

-. Mantenerlos motivados.

-. Tenemos que complementar los contenidos teóricos actualizados con estos espacios de encuentro que nos permitan relacionarnos.

-. Fomentar el aprendizaje de las habilidades blandas que les darán las competencias que fortalecerán su formación y que lamentablemente no han sido originadas desde los primeros años de estudio de nuestros jóvenes, por las palpables carencias que por décadas ha tenido el sistema educativo actual.

-. Enseñarles a aprender, aprender a aprender, a aprender a desaprender, a desaprender y volver a aprender y mantenerse en un aprendizaje colaborativo, participativo, constante y continuo.

-. Estimular en ellos el liderazgo basado en valores, que instituyan la ética profesional como norte de la gestión de la comunicación de forma transparente que produzca confianza, como uno de los valores intangibles más preciados de la organización para no defraudar a las audiencias.

-. Que se mantengan receptivos, empáticos, colaborativos y con espíritu de servicio.

-. Además, que, a través del aprendizaje, puedan formularse el verdadero pensamiento crítico – reflexivo, pero que, a la vez, sea estratégico.

La sociedad demanda el mejor talento humano, con visión transformadora y liderazgo ético, y los actores del sistema tenemos un compromiso.

Relacionista pública, estratega de comunicación y docente universitaria.

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