08 de Dic de 2021

Columnistas

Una gestión pública justa y equitativa de medicamentos en Panamá

“En el caso particular de Panamá, una de las tareas más urgentes que debe atenderse es el acceso de la población a medicamentos de manera expedita, eficiente y transparente”

La Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) es el recurso central del Sistema de las Naciones Unidas, que tiene como objetivo proporcionar soluciones eficaces, eficientes y sostenibles a sus asociados -entre ellos Panamá. Los servicios que desarrollamos en América Latina y el Caribe comprenden tres grandes áreas: el desarrollo de infraestructura, la gestión e implementación de proyectos, y la gestión de adquisiciones y suministros complejos; siendo la adquisición de medicamentos uno de los procesos más retadores que hemos trabajado en la región.

La experiencia de los últimos años nos ha demostrado que, ante problemas complejos, las soluciones sencillas pueden ser reduccionistas, pues los mismos no se resuelven atacándolos solo por una de sus aristas. La pandemia de la COVID-19 arrojó una importante bitácora de buenas prácticas y lecciones aprendidas que desafían a los Gobiernos a adoptar una Gestión Pública Justa y Equitativa que prepare a las sociedades para eventos en los que se requiera resiliencia de todo tipo: institucional, económica, política y ambiental. En el sector salud, Panamá ha evidenciado cómo el gasto e inversión en salud crea condiciones para mitigar riesgos y gestionar una respuesta efectiva a una crisis sanitaria.

La adquisición y suministro de medicamentos sigue siendo un problema estructural en los sistemas de salud de la región. Más allá de adquirir o contratar la provisión de un medicamento, se trata de un proceso que, desde la perspectiva de la Gestión Pública Justa y Equitativa, debería ser sistemático, continuo, accesible, transparente, incluyente, eficaz y eficiente. Siempre “el deber ser” contrasta desde el ejercicio público con “el poder hacer”, y es aquí, donde las elecciones de los instrumentos de políticas públicas y las decisiones sobre cómo proveer públicamente medicamentos terminan en soluciones convencionales, reduccionistas y hasta poco eficientes en términos del objetivo de la política pública, que en Panamá está planteado como “salud igual para todos y todas”.

Los medicamentos, como todo bien público, enfrentan el dilema de la falla de mercado que se refiere a que la falta de incentivos económicos puede afectar dramáticamente su provisión, en tanto los actores no encuentran razones (porcentajes esperados de utilidades) para entrar en el negocio; es decir, participar en procesos competitivos, abiertos y accesibles para hacerse de una cuota de la compra del Estado a partir de un precio razonable. Lo anterior cobra más fuerza cuando las compras se realizan frecuentemente en situaciones de escasez, desabastecimiento, emergencias, etc., lo que imposibilita aplicar estrategias de adquisición que permitan al sector público mantener su poder de negociación y obliga al comprador a tener que aceptar los términos y condiciones del mercado.

No debemos perder de vista que las soluciones basadas en el traslado de la responsabilidad de la provisión pública de medicamentos al mercado, los subsidios o transferencias individuales para la adquisición directa en farmacias privadas, o cualquier otra medida que no pase por competencia alguna, favorece el esquema de determinación de precios en función del poder que tenga uno u otro agente económico para ello. Con esto, el problema de las ineficiencias del sistema de compras y suministro público de medicamentos queda como una asignatura pendiente.

En el análisis de las compras públicas que realizamos en toda la región a través del Observatorio Regional de Precios de Medicamentos de la Unops, podemos advertir que los precios de los medicamentos en Panamá se ubican en un 28 % por encima del precio promedio regional, lo que reduce la cobertura que pueden lograr las instituciones públicas y el sentido de equidad del subsidio que se otorgue a los pacientes y usuarios del sistema público de salud.

La experiencia de Unops en la región -Guatemala, México y Honduras- aplicando el enfoque de Gestión Pública Justa y Equitativa ha favorecido a que los Gobiernos puedan comprar más con menos recursos y, con ello, ampliar la cobertura del sistema público de salud. Esta transformación en los sistemas de compra requiere de decisiones firmes para generar los cambios necesarios en la política pública que, más allá de evitar la aplicación de una ley de compras, permitan la implementación de un moderno sistema de compras de medicamentos que integre elementos innovadores desde lo procedimental, normativo, tecnológico, logístico, de control de calidad y seguridad, que desarrolle capacidades institucionales de compra con transparencia e integridad, que promueva el cumplimiento y la competencia abierta, igualdad e inclusión; una transformación de los sistemas de compra que transforme también el mercado.

Para alcanzar la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) #3 “salud y bienestar”, se requieren transformaciones profundas en los sistemas de salud pública. En el caso particular de Panamá, una de las tareas más urgentes que debe atenderse es el acceso de la población a medicamentos de manera expedita, eficiente y transparente.

(*) Director de la oficina de Unops en Panamá; en Twitter: @robertcarrilloc.

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