08 de Dic de 2022

Columnistas

Comarca Kunayala, entre la cultura y realidad

“[…] existe una comisión que […] está solicitando a las autoridades un proyecto para construir la carretera, que han denominado Proyecto Carretera Mortí-Muladub, […]”

En la comarca Kunayala existen 51 comunidades, incluyendo Puerto Obaldía y La Miel. La comunidad de Puerto Obaldía, cerca de los límites con Colombia, fue establecida en el Gobierno del presidente José Domingo Obaldía, en 1910.

La comarca Kunayala se creó mediante la Ley 99 de 23 de diciembre de 1998, la misma fue producto de muchos años de lucha y exigencias de sus líderes, quienes vislumbraron que la misma era de mucha importancia para poder mantener sus costumbres vivas, y la esperanza de que sus derechos fueran respetados como cualquier ciudadano del país.

En el pasado, sus grandes personajes transmitieron profundos mensajes sobre la importancia de las tierras ancestrales, así como el inmenso mar, que eran bienes más preciados, que había que cuidarlos, conservarlos y protegerlos. Exigieron a las autoridades una tierra y que respetaran sus recursos naturales. Muchas vidas se perdieron tratando de impedir que los buscadores de caucho y pescadores ilegales se apropiasen de sus bienes.

Los sabios cantaban que siempre iban a necesitar de esos recursos. ¡Cuánta verdad había en los contenidos de esos cantos! Eran personajes con profundos conocimientos de Bibigala, que son tratados basados en Baba y Nana (Padre y Madre), sus enseñanzas y la creación del universo. El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal escribió sobre la concepción del mundo para el pueblo kuna en “Los ovnis de oro”: “Cuando Dios vino al mundo no existían las plantas, los animales, solamente las oscuridades, entonces Dios pensó en qué forma dejaría una tierra buena para nuestros hijos. Primero creó la tierra, las estrellas, ríos, plantas, animales, días, noches”.

Durante algún tiempo, muchos indígenas tuvieron que trasladarse a la ciudad capital, porque la situación había cambiado, el mundo ya no era igual, había que avanzar según los propios cambios que la misma sociedad iba exigiendo a través del tiempo. La población ha crecido notablemente en la comarca, había que buscar la educación formal para que también pudieran hacer frente a la realidad del mundo capitalista. Por eso, con el deseo de educar a sus hijos, muchos kunas se trasladaron a la ciudad para poder tener una entrada económica, y, de esta manera, ayudar a sus hijos. Esta situación produjo que muchos dejaran sus fincas y plantaciones.

Actualmente, por los problemas tan profundos de toda índole que está dejando la crisis sanitaria mundial, muchos kunas han regresado a sus fincas a producir productos de primera necesidad. El mar también sigue abasteciendo sus productos frescos para el deleite de todas las familias.

El turismo se ha desarrollado con más beligerancia por el sector de Cartí. No obstante, en el Sector 3, corregimiento de Tubwala, la realidad es otra en ese aspecto. A pesar de la gran cantidad de islas, donde muy bien se puede desarrollar el turismo, solo dos han representado el potencial: Baggadub (isla Ballena), que es la más grande de la comarca Kunayala y la menos habitada); Addidub, a donde llegan los turistas colombianos para bañarse en sus aguas cristalinas. También está el puerto Sukunya-Inabaginya, que considero importante aprovechar al máximo su notable nombre, por los hechos ocurridos a finales del siglo XVII, en donde la historia de los escoceses terminó de una forma trágica.

Ahora para los habitantes de la comarca existe la carretera Llano Cartí, que es la única vía terrestre para llegar a la ciudad capital. Recientemente, el Gobierno aprobó, por más de 27 millones de dólares, el financiamiento del diseño y construcción de esta. No obstante, los residentes más lejanos del Sector 3 todavía tienen que viajar por más de ocho horas (mar y tierra) para poder llegar a la ciudad. Por eso, desde hace un buen tiempo, existe una comisión que representa a ese sector distante que está solicitando a las autoridades un proyecto para construir la carretera, que han denominado Proyecto Carretera Mortí-Muladub, que beneficiaría a toda la comarca (quizás el Gobierno hubiera destinado esos fondos para esa anhelada carretera) y de esta manera beneficiar a toda la comarca en forma equitativa y justa.

Mientras tanto, a pesar de los atropellos a su cultura que han sufrido los kunas en el pasado, el pueblo kuna seguirá gestionando sus esfuerzos tendientes a fortalecer las leyes que defienden sus derechos para preservar la cultura, no olvidar nunca sus valores más preciados. Refiriéndose a la cultura kuna, Eduardo Saldaña (2016), codirector de El Orden Mundial, explicó muy bien en “El universo kuna; la lucha por una cultura”: “Hay pueblos que surgen con algo único, que les hace distintos a los demás. Pueblos con un rasgo atemporal, que pasa fronteras, generaciones… Y que no desaparece tan fácilmente. Cuando por primera vez escuché sobre sus gestas me pareció algo mágico, la lucha por una cultura es siempre algo digno de admirar”.

Docente e investigador, Escuela Francisco de Miranda.