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17 de May de 2022

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Inclaudicable: profesor Alberto 'Betito' Quirós Guardia

“[….] “Inclaudicable: la vida de Alberto Quirós Guardia”, de autoría de Eduardo Antonio Quirós Bernal y Lina Raquel Quirós Jaén. El libro consta de 238 páginas”

El pasado noviembre se llevó a cabo la presentación del libro “Inclaudicable: la vida de Alberto Quirós Guardia”, de autoría de Eduardo Antonio Quirós Bernal y Lina Raquel Quirós Jaén.

El libro consta de 238 páginas. Inicia con la dedicatoria “A su inseparable Aixa, no podría ser a nadie más”. Luego, con una presentación de Betito: “Si me preguntaran cuál es la profesión más cerca del Señor, no vacilaría en decir que la de maestro, el que enciende la luz de la vida en el alma de la juventud”, y continúa con un prefacio elaborado por su hija Lina Raquel Quirós Jaén.

En el texto, once profesionales escriben vivencias, testimonios de sus experiencias vividas con un hombre que hizo de su amor por la patria y sus principios un ejemplo de vida para todas y todos los que tuvimos el honor de conocerle.

Distintas son las definiciones expuestas por ellas y ellos, a Betito en este texto. Monseñor Ulloa escribe: Un testimonio de vida digno de imitar; Carlos Guevara Man habla de Betito, el patriota; el Dr. Miguel Antonio Bernal nos señala que Betito le brinda a las y los ciudadanos “la voz de los que no tienen voz”. Señala que “es lo que Betito nos muestra a lo largo de todos sus años con su siembra de palabras de Impacto y que nos congrega para recordarnos el valor de la palabra, del diálogo, del debate, de la discusión y la crítica”.

Por su parte, el profesor Juan Jované lo define como “Un economista para todas las épocas”, nos señala que “debemos destacar su personalidad, para que sirva de ejemplo a las futuras generaciones. No queda duda de que la característica más importante de Betito fue su capacidad de sentir amor, por su familia, por su patria, por los pobres y desposeídos de la Tierra, por la naturaleza y, en fin, por toda la creación. Esto explica su firme y permanente compromiso con la lucha a favor de esa transformación social que apunta hacia el bien común, del que ni la persecución y el exilio lo apartaron”.

Recordando a Betito, Rolando Villalaz expresa: “siempre era humilde en el trato a los demás, amplio en dejar hablar en sus programas a personas del espectro político o ideológico que en la mayoría de los otros medios no tenían cabida”.

Yolanda Portillo Correa lo define como alguien que estuvo “educando en el aula y en los pasillos”. Carlos Bolívar Pedreschi, por su parte, le distingue como: “un panameño singular”, indicando que Betito no le perdonaría que dejara por fuera a una de sus hijas predilectas: Radio Impacto, tribuna comprometida a tiempo completo contra la dictadura militar, por el pronto retorno al sistema democrático de gobierno, la recuperación del Canal y la liberación del territorio nacional de tropas extranjeras”.

El licenciado Rubén Castillo Gil denominó su escrito sobre Betito como: “La palabra vence a la espada” y relata que “pese a las turbulencias de la época, sus oyentes permanecimos fieles. Admirábamos aquel espíritu libre y su capacidad de sonreírle a la vida. Su optimismo era proverbial. Siempre nos enseñó que no existe dictadura que venza la voluntad de todo un pueblo. A la postre confirmamos que la palabra es superior a la espada”.

Ileana Golcher tituló una entrevista que le hizo a Betito como “Nadie tiene la verdad”, en la cual le dice que tuvo el gran honor de ser director diurno del Instituto Istmeño. Proyecto que construyó junto a un grupo de educadores, con el objetivo de ofrecer una opción educativa con precios muy bajos a personas que solamente de esa forma iban a tener la oportunidad de educarse…”. José Chen Barría, lo define como “El Nacionalista”, resaltando la personalidad.

Sus hijos, Alberto José y Alfonso, y sus hijas, Lina, Aixa Estela e Irma, tienen en el libro un espacio titulado “Betito en sentimientos y palabras de sus hijos y nietos”. Para todos, Betito tenía tiempo, pero su principal pasión era su esposa y compañera de camino, Aixa.

Eduardo y Lina nos regalan una semblanza de un hombre Inclaudicable, que es un ejemplo a seguir en esta sociedad carente de valores y principios. Al final Lina elaboró una biografía cronológica de Alberto Quirós Guardia, que parte de 1925 con el matrimonio de sus padres y finaliza el 15 de agosto de 2015 con la partida eterna de Betito.

De mi experiencia de Betito, puedo decir que, además, era un hombre preocupado por la situación de las y los trabajadores, por los indígenas y por los campesinos. Recuerdo cuando fue el juicio del dirigente campesino Isabel Arenas, el mismo se llevó a cabo en Las Tablas y Betito nos llamó los cinco días que duró el juicio, para informarse e informar a la comunidad sobre lo que ocurría en la audiencia.

Gracias, Betito, por haber legado un compromiso sin condiciones a nuestro país y a la sociedad panameña. Gracias, Lina y Eduardo Antonio, por la obra “Inclaudicable…”, libro que debe estar en cada familia panameña.

Educadora