07 de Oct de 2022

Columnistas

Sobre la desaparición del mural de Vía Argentina

En la mañana del primero de agosto de 2022 nadie esperaba encontrar el gran mural de Vía Argentina con una raya blanca anunciando su inminente borrado

En la mañana del primero de agosto de 2022 nadie esperaba encontrar el gran mural de Vía Argentina con una raya blanca anunciando su inminente borrado.

Ese día, una vecina de El Cangrejo mandó la foto en el grupo de chat de “Vecinos Vigilantes”, un chat que tenemos con la policía, y donde generalmente solo hay quejas de robos. En poco tiempo, la noticia se regó en otros grupos y finalmente fue a las redes. Residentes y no residentes de El Cangrejo buscaban una respuesta, nadie podía creer que un mural que probablemente había costado más de diez mil dólares y tomado siete días en hacerse, estaba a punto de desaparecer, tras poco más de un año de existencia.

Al día siguiente, las aguas estaban todavía más calientes, algunos culpaban a la Alcaldía, a la Junta Comunal e incluso a los locales del edificio, pero la respuesta estaba en otro lugar. Frente a este misterio le escribí al artista Mad Magoz, creador del mural, para entender mejor la situación, y él, a pesar de estar también sorprendido, aclaró que seguramente se trataba de la terminación del contrato de la empresa gestora del mural con los dueños del edificio.

Resulta que este mural era parte de una campaña mundial de Converse, en la que se invitaban artistas locales a crear una obra de gran formato con temas relacionados con la naturaleza, diversidad y equidad social. El propio artista, Mad Magoz, me comentó a través de un 'live' de Instagram que hicimos, que la obra era una especie de autorretrato, y que cada elemento significaba algo importante de su vida, siendo la naturaleza uno de ellos. Conocer esto hacía todo todavía más doloroso, y para más colmo, nos enteramos de que estos murales fueron hechos con la famosa pintura que "respira", con lo que absorbían dióxido de carbono.

En ciudad de Panamá, el sitio elegido para el proyecto fue Vía Argentina, más específicamente, el edificio Alejandra Nelita, que cuenta con una codiciada pared gigante, en una de las pocas zonas donde por decreto de municipal, está prohibida la construcción de vallas publicitarias, con lo que el asunto fue un acuerdo exclusivamente entre los dueños del edificio y los gestores del proyecto, en ese mismo acuerdo se especificaba que al término del mismo, la pared debía ser dejada como estaba, no hubo, ni se necesitó aprobación de la Alcaldía de Panamá ni de la Junta Comunal de Bella Vista.

Es esto lo que precisamente ha confundido a muchos, ya que en otras partes de la ciudad florecen muchos murales callejeros y nadie los quita, la respuesta está en el tipo de espacio y el tipo de acuerdo, para evaluar una situación así, lo primero que hay que saber es si se trata de espacio público o de propiedad privada, en el caso de un espacio público, el permiso lo da la autoridad encargada del espacio, y si es privado, queda a discreción de los dueños, en el caso de ser un edificio se necesita el permiso expreso de la junta directiva del PH. La ventaja (o desventaja, para algunos), con los proyectos en espacio público, es que la comunidad si tiene voz y voto en cuanto a la permanencia de una obra.

El revuelo con el mural de Vía Argentina, es que sí hubo apropiación del público con la obra, pero la misma estaba fuera del control comunitario, generando un sentimiento de vacío, y ese vacío, es un grito por una regulación o estandarización de legislación sobre el tema.

Una idea podría ser, crear algún tipo de incentivo o programa municipal para dueños de propiedad horizontal, algo que quizás no sería tan descabellado tomando en cuenta que existe el Decreto Alcaldicio No. 001-2018 del 11 de enero de 2018, el cual establece para los inmuebles con más de tres plantas, que deben ser pintados por lo menos cada cinco años, aquí podría caber la posibilidad de apoyar los gastos de mantenimiento de un edificio, proponiendo plasmar una obra de arte. O incluso a tener un fondo público o mixto para proyectos como estos.

Otro enfoque para la sostenibilidad y producción continua de estos proyectos es reconocer, apoyar e incluir en los Planes de Ordenamiento Territorial o POT, a los llamados Distritos Creativos, los cuales son perímetros específicos que cuentan con ventajas para los sectores creativos. Tal es el caso de Wynwood, uno de los distritos creativos más conocidos de Miami con 400 negocios del sector creativo y más de 40 murales artísticos que conforman el famoso paseo "Wynwood Walls". En Panamá, aunque no existe aún una legislación que determine su oficialización, pueden existir de facto, y este es el caso del proyecto "Vía Argentina Culturosa" una entidad privada 'sitio-específica' de Open Arts PTY, que crea oportunidades para los actores del arte y la creatividad, celebrando acuerdos de valor entre las empresas privadas, los residentes y las autoridades, en pro de impulsar el movimiento cultural, creativo y económico de la zona.

Al insertarse en plataformas como esta, una proyecto de arte de gran magnitud y recursos como lo que fue el mural de Vía Argentina, podría valerse de las conexiones y redes ya existentes y no solo tener un impacto más contextualizado, sino encontrar socios sensibilizados en torno al poder del arte, y por supuesto perdurar en el tiempo.

Al final, la lección que nos queda de este suceso, es que para lograr una ciudad llena de arte permanentemente, debemos pensar de forma sistémica y quizás sea un proceso lento, pero si trabajamos en conjunto para que existan leyes y decretos que expresamente apoyen o hagan más fácil la gestión de proyectos con el arte y la cultura en el centro, podremos lograrlo.

Gestora cultural.