24 de Sep de 2022

Columnistas

SIMPA o el no pagar y consecuencias jurídicas

SINPA, o SIMPA es un acortamiento léxico de sin pagar, que no es más que marcharse de un establecimiento sin pagar un servicio, expresión coloquial empleada en España, conocida como dine and dash en Londres, o “hacer perro muerto” en Chile.

SINPA, o SIMPA es un acortamiento léxico de sin pagar, que no es más que marcharse de un establecimiento sin pagar un servicio, expresión coloquial empleada en España, conocida como dine and dash en Londres, o “hacer perro muerto” en Chile.

Hacer SIMPA no es nuevo, sus víctimas frecuentes son los dueños de bares, restaurantes, taxistas, estaciones de gasolina y en ella intervienen todo tipo de personas, provocando cuantiosas pérdidas económicas.

El modus operandi varía dependiendo si se trata de un taxi o de una comida en un restaurante en la que el sujeto ha recibido un servicio, en el primero, los sujetos aprovechan un semáforo para escaparse de pagar, otros dicen que no tienen monedas para pagar, y no faltan aquellos que llegan a su destino, se bajan y se comprometen a pagar, pero nunca regresan a hacerlo.

En los restaurantes y bares, el modus operandi es variado, luego de tener una gran cena rehúsan pagar la cuenta con la excusa de “que las botellas de vino en la cuenta no eran las que habían seleccionado, o alegan que el servicio ni la comida no les ha gustado, o amenazan con poner una reseña negativa en las redes sociales, o de falsas reclamaciones por intoxicación alimentaria. No faltan tampoco las estrategias (Saccone), de “echar cucarachas en la sopa”, fingir un desmayo o distraer al camarero” o el truco del cigarro o del móvil para salirse del local sin pagar.

Se trata de una práctica, que también es grupal, como sucedió en un hotel español, en la cual sus 120 comensales celebraron un bautizo y se retiraron sin pagar saliendo en fila simulando que bailaban la conga.

En cuanto a nuestro país, SIMPA llegó afectando a las estaciones de combustible que en los últimos meses los conductores luego de llenarle el tanque se fugan sin pagar, hecho que es común en Colombia, España, Perú, México, y en la que buscan eludirse de la responsabilidad también entregando tarjetas bloqueadas o usando placas falsas o cubriendo la misma para no ser identificado, hecho que eventualmente afecta a la despachadora que se le carga la cuenta en otros países.

En realidad, se ha observado que muchas veces se hace por frescura, por impresionar, para ser gracioso, o simplemente por la ideología contra el capitalismo.

No podemos hablar de “robo de ni de hurto de gasolina”, claro que en el argot normal este sujeto es un ladrón, pero para los académicos, simplemente es una estafa, todo se reduce a un engaño, “comer y huir sin pagar".

Tanto en los restaurantes como cuando se llena el tanque de gasolina y huye sin pagar, sin ejercer violencia e intimidación, solo hay estafa. Asuntos distintos sería, que llegue a la estación y sin autorización llene con la manguera su carro y luego se retire, y estamos ante un hurto, o que emplee violencia para que le suministren combustible, siendo un robo.

Por último, estamos ante faltas y no delitos, pues, la cuantía generalmente es inferior a Mil balboas, siendo de conocimiento de la justicia comunitaria de Paz (art.29.16), a excepción del robo, o cuando la cuantía es superior.

Catedrática de Derecho Penal de la UP