26 de Nov de 2022

Columnistas

Venezuela, ayer era un país muy rico, hoy es una nacion pauperrima

Antes de los regímenes dictatoriales de Hugo y Nicolás Maduro, Venezuela era la envidia de todos los países al sur del Río Grande. En ese país había de todo en abundancia.

Antes de los regímenes dictatoriales de Hugo y Nicolás Maduro, Venezuela era la envidia de todos los países al sur del Río Grande. En ese país había de todo en abundancia. La pobreza, inclusive, había disminuido mucho. Pero hoy no hay nada de nada.

Hoy hay escasez de todo. Los alimentos escasean mucho, las medicinas, por supuesto, casi no existen. Las protestas se dan a diario de los estudiantes y profesores, los gremios de obreros y también los de científicos (médicos, enfermeras y laboratoristas). Es una nación en caos permanente.

Una minoría ínfima que dirigen Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Padrino López, se enriquecen a diario con el producto de los narcóticos. Han convertido a ese país, muy lamentablemente, en un estado de tráfico de drogas.

Del petróleo que hoy PDVSA, produce es sólo una parte de lo que hacía años atrás; de allí le da a Cuba algo que le ayuda a aliviar la escasez permanente de la energía eléctrica que tiene la Isla.

Venezuela, con una población de casi 30 millones de habitantes, ha logrado Maduro y sus secuaces, con la persecución política que llevan a cabo, que 1/4 de su población (más de 7 millones de emigrantes) abandonen el país. Panamá, de acuerdo con las Naciones Unidas, tiene algo más de 300 mil venezolanos; muchos de ellos están solo de paso hacia el norte y menos de 1/3 buscan refugio permanente en nuestro país.

Los pocos que se atreven a expresar sus opiniones contra el régimen van directo a la cárcel. Sólo unos afortunados, forman parte de los más de 7 millones que pueden salir de su país.

La única economía que le preocupa a la elite del gobierno es conseguir más dinero que le rellene sus bolsillos. La inversión privada no contribuye a mejorar la situación del país. Ellos —los inversionistas— se afectan mucho por las persecuciones y el negocio del narcotráfico, entre otras cosas. La escasez de la materia prima y la devaluación de la moneda, además de la zozobra continua. Venezuela tiene una inflación de más de 3 dígitos, que es la más alta de todo el mundo. Ellos han llevado a que el país se encuentra en la miseria más espantosa. El bolívar ha perdido totalmente su valor, lo que ha afectado todo el poder adquisitivo de la población.

Nicolás Maduro, tiene un ejército muy numeroso, pero son más bien “soldados de parada”. Años atrás, estaban desfilando, cuando apareció un “dron” que algún oposicionista lanzó al aire, cuyo fin era hacerle daño al dictador. Ese ejército, cuando el “dron” hizo estallar un proyectil, estos “soldados de parada”, en lugar de cuidar a su jefe, salieron despavoridos rompiendo las filas y muchos de ellos trataron de protegerse.

Maduro hace parecer una cosa y es en la realidad otra. En medio de su debilidad, ha convertido a su país hoy día en víctima de un cáncer que tiene metástasis, como ocurre en Nicaragua, Bolivia y Cuba, entre otros países de izquierda.

Empresario