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- 25/05/2010 02:00
Al Maestro, con cariño...
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Agrega La Estrella en Google ↗️Escribir sobre la obra y vida del Maestro Manuel Chong Neto es todo un reto. No obstante, me interesa resaltar al ser humano maravilloso que conocí tras el pincel y la paleta.
Me parece que el Maestro se mostraba en público como un hombre de pocas palabras. Tenía sus amigos especiales con quien conversar y me consta lo provechosas que eran las charlas con él. Extrañaré esas conversaciones anecdóticas, ricas en historia y diversidad cultural. Me recordaban a mi padre, no pocas veces vi en él la figura paterna perdida.
Pero.. no puedo hablar de Manuel sin hablar de su esposa doña Alma, el alma de Dios. A ella tengo mucho que agradecer. Prácticamente puedo decir que crió a mis hijos. Alma Ruth Sotomayor pertenece a nuestra congregación bautista y ha estado con nosotros desde el principio, educando y guiando a nuestros niños con gran amor y viéndolos crecer, muchos de ellos como los profesionales que son hoy día, gracias a su dedicación y esmero.
Mientras estuve en EE.UU., Alma aconsejaba a mis hijos y les daba mucho ánimo. Al regresar, tuve el privilegio de pocos de departir con el Maestro. Manuel tiene una maravillosa colección de música clásica y de boleros de aquella época de oro de la música, que escuchaba mientras pintaba o en sus ratos de ocio.
El hogar de los Chong Neto es una clásica casa de San Francisco, de esas que son de cemento en la planta baja —donde está ubicado el taller de pintura al fondo— y de madera la planta alta. En ese taller aprendí algunos truquitos de pintura, lecciones de historia, música y cultura en pocos días.
Me cuenta Alma que tuvo que esperar seis años para casarse con Manuel, porque su padre consideraba que era muy reciente comprometerse, puesto que, en 1963, hacía poco había terminado sus estudios y empezaba a trabajar.
Manuel la convenció por cartas, hermosas cartas recuerda Alma, para que viniera a vivir a nuestro lluvioso Panamá. Por fin se casaron en el 69, trasladándose a Panamá donde construyeron un amoroso hogar, junto a las pinturas y los sabios búhos. El Maestro era eso, un verdadero maestro y no dudo que Alma es su musa.
Manuel Chong Neto supo lo que es pasar tiempos difíciles, pero también cosechó muchos éxitos y es reconocido como un Maestro de la pintura aquí y en el extranjero. Su obra ha sido ampliamente analizada. Desde Sagel que ha dicho que “ recurre a la figura moderna y contemporánea para lograr planos yuxtapuestos, donde el hombre y la historia se rinden ante la determinante influencia femenina. Utiliza los ojos agrandados, elimina cuellos y distorsiona las formas en un acto eminentemente simbólico ”, hasta Ureña Rib que dice “ la percepción afinada de Manuel Chong Neto no deja espacios para la duda de que estamos frente a un maestro de ejecución precisa y de honda percepción. No son solo las superficies ni las texturas, ni la plausible armonía cromática lo que importa en Chong Neto, es ese aire, ese espíritu, esa energía que despiden las figuras y los objetos ”.
Me encanta su arte, pero mis gratos recuerdos del Maestro son del gran hombre que conversaba conmigo ante una deliciosa comida preparada por su esposa en su cálido hogar y en la iglesia cuando iba a buscarla. Puedo decir que de él se desprende un hombre de un gran corazón, un romántico que le distinguió su sencillez y don de gente. Al Maestro, con cariño, que en paz descanse, Maestro.
*Escritor y analista político. recursossinlimites@gmail.com