El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 05/12/2014 01:00
Carta abierta... al presidente de la República
Ingeniero
Juan Carlos Varela
Excelentísimo Señor
Presidente de la República.
Señor presidente:
‘El patriotismo no se impone ni se obliga... ¡Se enseña al niño a amar y respetar la historia y los Símbolos patrios!’. Este mensaje conlleva dos aspectos importantes en la vida de todo ciudadano. Es lamentable ver cómo se ha ido perdiendo el ‘sentimiento patriótico’ en las últimas generaciones del siglo pasado y lo que va del presente milenio. Considero como razón fundamental el dejar de enseñar, desde mil novecientos cincuenta y seis, la ‘materia CÍVICA’, en la educación básica nacional. Recuerdo la importancia que anteriores educadores daban a nuestra historia patria y los Símbolos. Fomentaban con gran interés el sentimiento de patriotismos en los estudiantes e invitaban a los padres de familia a hacer otro tanto. Como todo en la vida tiene transformaciones positivas y negativas, personajes que no considero pedagogos modificaron el currículum académico, con el pretexto de innovación en la enseñanza nacional. Los resultados contrarios los estamos viviendo al sentir y ver el poco amor a la patria sentido por la mayoría de las personas.
Todo esto dio como resultado, un desmejoramiento, en particular a los Símbolos, y en las escuelas y colegios oficiales se pintaron en la entrada de los centros educativos los Símbolos a discreción de los artistas. Principalmente vemos en esos murales la inserción de cualquier tipo de águila sobre el Escudo de Armas, siendo de preferencia la presentación del ‘Águila Calva’, que posa sobre el Escudo de los Estados Unidos.
El señor Ricardo A. Martinelli B., presidente ‘Depredador Histórico’, sancionó la Ley 2 de 23 de enero de 2012, producto de una ‘Comisión de igual tonalidad a él’, y desarrollaron la citada Ley, con el supuesto objetivo de regular el uso de nuestros Símbolos. Lamentablemente, señor presidente Varela, enviaron a la Asamblea Nacional una catastrófica, inaceptable e INCONSTITUCIONAL norma jurídica, al pretender modificar un ‘Artículo de la Constitución vigente’.
La Ley 2 de enero de 2012 dice: ‘Que reforma la Ley 34 de 1949, que adopta como símbolos de la nación, la Bandera, el Himno y el Escudo y reglamenta su uso’. En primera instancia, la Constitución Política panameña, dice en su ‘Artículo 6º: Los símbolos de la nación son el himno, la bandera y el escudo de armas adoptados por la Ley 34 de 1949’. Por consiguiente, la citada Ley 34 forma parte de la Constitución y resulta imposible que la ‘Ley 2 de 2012’ pueda modificar una Artículo de la Carta Magna. Es recomendable consultar a constitucionalistas sobre este asunto y comprobará que la ley de Martinelli debe ser derogada.
El otro aspecto importante normado en la Ley 2, es sobre la implantación del ‘Águila Arpía’ sobre el Escudo de Armas, por razones de violación del derecho de autor, consagrado en la Ley de autoría. Además, señor presidente, Panamá, no cuenta con ‘Águila en su fauna’ y resulta de igual forma anómala la Ley 18 de 10 de abril de 2002’, estableciendo en su ‘Artículo 1: Se declara el Águila Arpía (Harpia harpyja) ave nacional de Panamá por ser representativa de nuestra nación desde la época precolombina’. Insólito y aberrante, además de inaceptable al certificar la ANAM que no tenemos Águila de ninguna especie en el territorio nacional.
Los miembros de la Asamblea Nacional, acatando orden directa de otra ‘Depredadora Presidenta’, Mireya Elisa Moscoso R., continuaron con la depredación de los Símbolos Patrios, en la Ley 2 de 2012 adicionaron: ... ‘Artículo 11 modifica el Artículo 4 de la Ley 34 de 1949 queda así... como cimera, un águila arpía adulta, emblema nacional de soberanía, la cabeza vuelta hacia la izquierda...’. Pregunto: ¿cómo puede un Águila NO NATIVA de Panamá, representar ‘la soberanía nacional’?
Con todo respeto, señor presidente Varela, me permito recomendarle, por su condición de defensor de nuestra nacionalidad, que asuma una posición patriótica y haga los ajustes y correcciones necesarias para respetar nuestra Historia y los Símbolos Patrios.
Al agradecer su atención, me permito ofrecer mis servicios para apoyarlo en la corrección que pueda o desee hacer con relación a los temas presentados.
Atentamente, el octogenario historiógrafo y escritor,
José A. Amador Velarde