La 39 Reunión de Gobernadores del Istmo Centroamericano, Panamá y la República Dominicana del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo BID) arrancó...
- 10/12/2014 01:00
Distritos como La Chorrera
Distritos con recursos estratégicos en Panamá, podrían ser cogobernados por el narcotráfico internacional como en algunas regiones de México. Una ventaja para los delincuentes sería el triunfo del proyecto de la descentralización de los municipios. Ahora sé por qué ese borrador con la idea de la descentralización, que ya cumple sus añitos dando vueltas, dejó en mi olfato de perro capireño un tufo a cartucho de bacalao.
No se puede, como está de poderoso el narcotráfico en América Latina, abrir más portillos a la delincuencia de este tipo y menos en un país como el nuestro. Si los alcaldes en Panamá, ahorita, son la ‘primera autoridad distrital’, imagínense cuando además sean responsables directos de los presupuestos distritales (Allí no valdrá Consejo, comisión de finanzas ni tesorero).
Tengan la seguridad de que más de un burgomaestre de nuestros rastrojos, playas o cordilleras tendrá su pequeño y poderoso ejército a las órdenes de los que sabemos, con sapos, transportes y modernísimos aparatos de espionaje incluidos (De eso se trata). Además sabido es que en estas playas con selvas y potreros de matillo, no hay alcalde ni policía que aguante un cañonazo de un millón de dólares en la pata.
Ya en países como ‘Locombia’, en donde el narco hasta puso senadores a su antojo y servicio, ya no los procura como antes. Se piensa que ahora están pujando por dominar regiones autónomas en donde se pudiesen desarrollar los tentáculos de un alcalde en un territorio determinado.
Para muchos entendidos que opinan que en Panamá ni siquiera es necesaria una nueva carta magna, sino cumplir las leyes al pie de la letra, la descentralización de los municipios sería desastrosa. Un país tan pequeño como el nuestro, fraccionarlo más sería ridículo y peligroso.
La historia ha demostrado aquí que muchas veces los funcionarios se alzan al invadirse de poder y ese fenómeno es tan contagioso que lleva a cometer desmanes macabros como los que estamos viendo en México, por mencionar un país que no esté tan cerca.
Esa preferible reforzar más el sistema presidencialista apretando hasta el último ojuelo de la correa la seguridad del país, no vaya a ser que se nos caigan los pantalones en medio de la cumbre que se aproxima.
*ESCRITOR COSTUMBRISTA.