• 06/11/2015 01:00

¿Desfiles cívicos o militares?

La indignación subió de tono, cuando hoy, 3 de Noviembre, vi que las autoridades nacionales dispusieron, una vez más

La indignación subió de tono, cuando hoy, 3 de Noviembre, vi que las autoridades nacionales dispusieron, una vez más, que la fuerza pública y los gremios de la izquierda sindical desfilarán primero que los estudiantes.

Unos y otros son adultos, la juventud estudiosa esperó dos horas para que el Instituto Nacional participara, eran las 12 p. m. Después del mediodía la insolación es mayor, los rayos solares caen perpendicularmente sobre el istmo panameño. El calor y la humedad son insoportables en un país tropical como el nuestro. Esos jóvenes desde muy temprano acudieron a sus colegios para el acto cívico y luego dirigirse a lugar señalado por el MEDUCA.

En las décadas de 1940 y 1950, la Policía Nacional desfilaba en el último lugar, y en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, después de ellos lo hacían las tropas del ejército estadounidense que iban al frente del Pacífico oriental. La dictadura militar cambió las prioridades.

La juventud participa con ilusión en los desfiles patrios, se preparan con anticipación, pero aquí la policía militarizada impone su ego institucional y el Ejecutivo en pleno le rinde honores desde la calle.

La televisión comercial transmitió hasta las 12 p. m. Solo Canal 11 pasó el desfile hasta las 3 p. m. Muchísimos colegios quedaban por marchar, no pudimos ver el entusiasmo de los estudiantes, no sé a qué hora terminó el desfile, cerraban las bandas independientes prefiero verlas a los uniformados.

¿Cuáles son los méritos de esos cuerpos uniformados, son miles, cuántos millones nos cuestan sus fanfarrias de soldaditos de arlequín? La inseguridad golpea a la sociedad, crímenes, asaltos a toda hora, secuestros, etc. ¿Los policías dónde están? Son invisibles, el hampa domina el país, la brutalidad policial es la norma.

Varela anunció que traería a las ciudades esos miles de soldaditos para cuidar las calles, residencias y negocios, una promesa más, ¿será que el Coloso no lo permitió?

El desprecio a nuestros estudiantes es público y notorio, ¿cuándo tendremos un presidente que se sienta ciudadano al servicio de la nación? ¿Por qué los gremios docentes permanecen callados igual que la sociedad civil y los medios de comunicación? Aspiro a un desfile cívico, donde la juventud sea la protagonista, quiero disfrutar de su alegría y patriotismo.

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