• 20/09/2026 00:00

¡Cómo les duele una nueva constitución!

Recientemente, hemos visto en las redes sociales un video corto donde Sepresac trata de explicar de una manera sencilla el tema de los antecedentes de la actual Constitución de Panamá de 1972 que fue impuesta por el dictador Omar Torrijos para que firmara un tratado entreguista donde reviven la intervención que está vigente y que ha sufrido tres reformas: dos en la era de la dictadura de Panamá iniciada el 11 de octubre de 1968 hasta el 20 de diciembre de 1989 y una post invasión. Y, de la noche a la mañana, han comenzado a aparecer columnistas en los medios escritos y digitales defendiendo la constitución militarista, y que nunca los vimos que se pronunciaran sobre la constitución impuesta, y que nos incluyó el artículo 277 otorgándole todos los poderes al dictador Torrijos. Ante una pregunta que le realicé a uno de los creadores de la constitución militarista: ¿por qué se incluyó ese artículo? Su respuesta fue: “queríamos que Omar lo firmara, que Lakas un carajo”.

Pero ante la acogida que está tomando entre los panameños en general y de los jóvenes en especial (entre 16 y 18 años), no le había prestado atención que de la noche a la mañana a los articulistas pro Constituyente Paralela (artículo 314), que fue introducida en un pacto conocido como MAMY (Martín Torrijos y Mireya Moscoso) en una oficina de abogados en Costa del Este, y que alegan que la única vía debe ser el artículo 314, pero se olvidan que el artículo 2 de la constitución impuesta establece “que el poder público solo emana del pueblo”.

El llamado Observatorio Panamá Afro que lo preside el abogado Alberto Barrow, después de casi dos años de “que las alfabetizaciones constitucionales iniciaron y han comenzado a calar en la consciencia de los panameños sobre la necesidad de una nueva constitución”, -que por más de cincuenta años el doctor Miguel Antonio Bernal viene pregonando que Panamá necesita-, se refirió a la constitución de 1941, en su cuenta de Facebook, de la siguiente manera:

‘La Constitución racista de 1941’

Una campaña de divulgación de cara a la posible creación de una nueva Constitución Política de la República de Panamá ha lanzado este clip que sugiere que la constitución de 1941 no era tan mala después de todo, y lamenta que no se le hubiese dado más tiempo de vigencia.

Se trata de la constitución de 1941, abiertamente racista, la de “migraciones prohibidas” que expulsó del territorio nacional a muchos inmigrantes y privó a otros, descendientes de aquello, de sus derechos ciudadanos como panameños nacidos en el territorio nacional.

Artículo 23: La inmigración de extranjeros será reglamentada por ley, de acuerdo con esta constitución y con los tratados públicos: “El Estado velará por que ingresen elementos sanos, trabajadores, adaptables a las condiciones de vida nacional, y capaces de contribuir al mejoramiento étnico, económico y demográfico del país.”

“Son inmigraciones prohibidas: la raza negra cuyo idioma originario no sea el castellano, la raza amarilla y las razas originarias de la India, del Asia Menor y del Norte de África.”

Hablar de “darle más tiempo” a esa constitución es desconocer el daño que le hizo a los antillanos y a sus hijos panameños. Observatorio Panamá Afro”.

Soy oriundo de Bocas del Toro, donde la mayoría de la población son negros y hasta los “wata belly paña” como se nos endilgó por la población negra, aprendimos nuestro inglés, que fue etiquetado como guariguari. y lo hablamos. Lo curioso es que cada vez que Arnulfo Arias se postulaba, los negros eran los que votaban por Arnulfo. ¿De verdad es racista la constitución de 1941?

Creo que en el informe de la Comisión de la Verdad hay un testimonio que dice sobre un torturador de Floyd Britton que le decía “negro”. A ver si el Observatorio dice algo contra el fascismo militar de 1968.

Por otro lado, nunca he oído que el Observatorio hubiese criticado la Constitución militarista de 1972. Y no se me escapa preguntar: ¿los panameñistas dirán algo de la Constitución de 1941?

Y eso del mito de los derechos sociales, cómo les cuesta reconocer que esos derechos se introdujeron por primera vez en la Constitución de 1941. Moscote y otros hicieron no uno, sino el principal documento base de la constitución de 1941 y después la de 1946.

Para mí, respeto sus opiniones y los comentarios que vierten en contra de una nueva constitución que tienden a ser contradictorios, pero, es su opinión aunque tengan algún valor intelectual. Ellos siguen sentados en su marco y planteamiento teórico y el doctor Bernal es el único que aterriza y trata de construir con el barro y arcilla de la realidad social.

Y como el abogado Barrow prefirió evitar un debate con una respuesta de altura, prefirió bloquearme y borrar mis comentarios. Los panameños comenzamos a entender la actitud en los últimos días de articulistas pro artículo 314 con la etiqueta “que es la única forma de reforma que permite la constitución impuesta de 1972” y no hay otra forma de hacer una nueva constitución porque sería contraria al método que establece la constitución, pero se les olvida el artículo 2 de la misma constitución. La mesa está servida licenciado Barrow.

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