• 26/06/2013 02:00

El Congreso Anfictiónico

‘Todo un poema a la fraternidad continental fue la inauguración del Congreso’, con ese sugestivo titular el Diario de Panamá informó al ...

‘Todo un poema a la fraternidad continental fue la inauguración del Congreso’, con ese sugestivo titular el Diario de Panamá informó al país sobre el inicio de los actos conmemorativos del I Centenario del Congreso Bolivariano, en 1926. Para entonces Panamá se encontraba en el proceso de creación de su imaginario nacional y esa conmemoración constituyó una fecha clave del pasado para perpetuar el mito nacional: Panamá como centro del comercio mundial por su singularidad geográfica, a lo que Anthony Smith denominó ‘trazar los contornos de la tierra natal’.

Además, el cónclave decimonónico sirvió para recordar a la población panameña sus antiguos lazos espirituales con el resto de Hispanoamérica. Esto debido a las críticas que recibió Panamá por su independencia de 1903 y la progresiva influencia estadounidense en los asuntos de la República. En esa coyuntura un editorial de La Estrella de Panamá (19/6/1926) manifestó: ‘Seguramente que en lo sucesivo dejaremos de ser entre las naciones hermanas la nacionalidad aislada y mirada con desconfianzas y recelos’. Por esto el ritual conmemorativo contempló la develación de dos monumentos, el primero, dedicado a los próceres nacionales y el segundo, al Libertador Simón Bolívar, ubicado en una plaza homónima de la ciudad de Panamá. Esos monumentos, signos del recuerdo, son libros abiertos y tienen una intención didáctica: recordar a la población sus héroes nacionales. Uno de ellos de carácter continental: Bolívar.

Quiere decir que esa conmemoración de 1926 mostró cómo el pasado puede ser utilizado en el presente y pese a lo bonito que pudo resultar la celebración, visitas de los delegados a lugares históricos, al Canal de Panamá, las fuentes revisadas muestran que no hubo un hilo conductor con las aspiraciones de unidad continental trazadas en 1826. Toda vez que los temas políticos, el intervencionismo extranjero y las problemáticas internas entre los países hispanoamericanos pasaron a un segundo plano, a pesar de la exigencia de algunos de los delegados y la crítica de la prensa de la época. Si bien, no menos importantes, los temas culturales y científicos dominaron la agenda oficial del evento. De manera que esa conmemoración revistió enorme complejidad.

Un año antes del I Centenario, las fuerzas estadounidenses acantonadas en la otrora Zona del Canal habían intervenido en la ciudad de Panamá, a solicitud de las autoridades nacionales, para sofocar una protesta popular. Suceso que generó duras críticas por el principio de soberanía nacional. A pesar de eso, con la presencia de los delegados, los gobiernos hispanoamericanos recordaron el sueño bolivariano. Para Panamá esa conmemoración representó una oportunidad de demostrar su espíritu de concordia con el resto de Latinoamérica, algunos discursos justificaron los hechos de 1903 y la importancia del país como centro del mundo, en fin, que había forjado la unidad nacional y se encaminaba hacia el progreso. Seis meses después de la conmemoración, un editorial del Star and Herald (3/11/1926) comentó ‘ellos —en referencia a los delegados hispanoamericanos del I Centenario— encontraron que Panamá es una nación’.

En 2026, será conmemorado el Bicentenario del Congreso Anfictiónico en un contexto de profundos cambios globales, con deudas sociales pendientes, en la era digital y posnacional del siglo XXI.

HISTORIADOR.

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