• 10/10/2026 00:00

Cuando las palabras no son suficientes

Panamá ha salido oficialmente de la lista negra fiscal de la Unión Europea. Sería largo enumerar los beneficios que implica este hecho, pero, lo que con honestidad se debe admitir es que se trata de un logro que tomó seis años de esfuerzos, porque, contrario a la forma como se le regatea al gobierno cada centímetro de trabajo, no es nuestro papel desconocer los empeños de las administraciones que nos antecedieron.

En esa misma línea, lo que tampoco se debe desconocer es el mérito de haberlo logrado. Una victoria que corresponde por entero a la administración de José Raúl Mulino, a la atención y la intensidad que el propio presidente puso en esa meta desde el día uno de su gobierno, cuando en medio de las dudas de unos y escepticismo de otros, comenzó un periplo internacional para señalar, cara a cara con los mandatarios europeos, la injusticia que se cometía con Panamá. ¿Cómo convencerlos de que no estábamos metidos en los ilícitos que se nos atribuía?

Existe allí un poco de respuestas a las recurrentes preguntas que se han hecho sobre los viajes del presidente, sobre sus entrevistas directas con sus homólogos de los países visitados.

Junto a Mulino, salir de la lista señalada ha sido el triunfo de un equipo, en el que ha sido clave la labor de la empresa privada y del que no se puede exceptuar la gran labor del ministerio de Economía Y Finanzas, que encabeza Felipe Chapman.

Y aquí hay que hacer un alto porque la de Chapman ha sido una labor acuciosa, medida, laboriosa, quizás hasta extenuante... cómo impulsar la economía de un país, que, por las razones que sea (es un debate pendiente) contaba en julio de 2024 un endeudamiento descomunal, con las calificadoras a la otra orilla de la calle, con la desconfianza como espada de Damocles y darle a la inversión extranjera las razones por las que podían confiar en nuestro país.

Luego entonces la salida de Panamá de la lista negra fiscal de la Unión Europea constituye uno de los eslabones más importantes de una batalla que tiene muchas aristas: ordenar las finanzas del Estado, aplicar un riguroso programa de recortes que no desborde gastos, cuidando aquellos aspectos que suelen ser intocables en la tarea oficial, pero de igual manera aplicar una serie de reformas que dieran solidez a nuestra posición, entre ellas la Ley de Sustancia Económica que regirá desde el próximo mes enero.

Como ha señalado en su primer mensaje sobre este aspecto el presidente Mulino, salir de la mencionada lista “abrirá paso a más inversiones europeas en el país en todos los sectores de la economía”, y como consecuencia también a los empleos. Que aun falta la lista gris...sí, y con seguridad, por los precedentes sentados, será otra batalla que realizará con tesón el gobierno nacional.

Desde sus inicios, la administración Mulino ha cumplido una agenda de Estado con alcances innegables. Desde el cierre de la frontera del Darién, por donde transcurría una peligrosa crisis migratoria hasta la salida de la lista que subrayamos, pasando por la aprobación de la ley 462 que impidió el colapso de la Caja de Seguro Social y dio transparencia a los ahorros de los asegurados; por la ampliación de la lista de países que han suscrito el Tratado de Neutralidad, solo para citar algunos. Allí, donde unos evadieron, Mulino ha dado la cara, enfrentó los problemas y demostrado que se podían resolver con saldos favorables.

Por lo pronto Panamá tiene mucho que celebrar, y los detractores otra razón para pensar en desactivar el ambiente hostil, pesimista y hasta de acoso con que a diario miden al gobierno. Los propios voceros oficiales, que en ocasiones guardan un silencio extraño, también poseen otro argumento para hablar ante la comunidad nacional.

* El autor es asesor presidencial
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