• 27/08/2026 00:00

Del aula a las redes: ¿cómo conectar con las nuevas generaciones?

Hace algunos años, cuando una universidad quería comunicar una actividad importante, bastaba con enviar una nota de prensa, publicar un anuncio o colocar información en una cartelera institucional. Hoy la realidad es muy distinta. Los jóvenes ya no esperan que la información llegue a ellos por los canales tradicionales: la buscan, la consumen y la comparten a través de las redes sociales. Instagram, TikTok, YouTube y otras plataformas digitales se han convertido en espacios donde las nuevas generaciones no solo se entretienen, sino también aprenden, descubren oportunidades y construyen comunidades. Ante este escenario, las universidades tienen el desafío de adaptarse a estos nuevos lenguajes sin perder la esencia de su misión educativa.

La comunicación universitaria ya no puede limitarse a informar sobre graduaciones, conferencias o actividades académicas. Debe ser capaz de contar historias que inspiren, mostrar el impacto de la investigación, visibilizar el trabajo de los estudiantes y demostrar cómo el conocimiento contribuye a mejorar la vida de las personas.

Hemos entendido que comunicar también es educar. Cada proyecto comunitario, cada investigación, cada logro estudiantil y cada iniciativa de inclusión representan oportunidades para acercar la universidad a la sociedad y demostrar que la educación superior tiene un impacto real en el desarrollo del país. Sin embargo, conectar con los jóvenes no significa seguir tendencias por seguirlas. Significa escuchar. Significa comprender cuáles son sus intereses, sus preocupaciones y las plataformas donde se sienten más cómodos interactuando. Las nuevas generaciones valoran la autenticidad. Les interesan las historias reales, las experiencias cercanas y los contenidos que reflejan situaciones con las que pueden identificarse.

Por eso, cuando una estudiante comparte cómo logró culminar sus estudios superando dificultades económicas, cuando un docente explica de manera sencilla una investigación que beneficia a una comunidad o cuando mostramos el trabajo que realizan nuestros estudiantes en diferentes provincias del país, estamos construyendo una comunicación más humana y significativa.

Las redes sociales también nos han permitido acercar la ciencia y el conocimiento a públicos que tradicionalmente no tenían acceso a este tipo de información. Hoy es posible explicar en pocos minutos temas complejos utilizando formatos dinámicos que despierten el interés de las audiencias y promuevan el aprendizaje.

Pero este proceso también conlleva una gran responsabilidad. Vivimos en una época donde la desinformación circula con facilidad y donde muchas veces la velocidad de una publicación importa más que la verificación de los hechos. En ese contexto, las universidades tienen el deber de convertirse en referentes de información confiable, promoviendo el pensamiento crítico y el acceso a contenidos basados en evidencia.

Desde la comunicación estratégica, uno de los mayores retos es encontrar el equilibrio entre la innovación y la credibilidad. No se trata únicamente de estar presentes en las redes sociales, sino de generar contenido que aporte valor, fortalezca la identidad institucional y contribuya a la construcción de una sociedad mejor informada.

En la Universidad Especializada de las Américas (Udelas) seguiremos apostando por una comunicación cercana, transparente y participativa, porque creemos que las redes sociales son mucho más que herramientas tecnológicas: son puentes que nos permiten conectar con las nuevas generaciones y reafirmar nuestro compromiso con la educación, la inclusión y la transformación social.

* La autora es especialista en comunicación estratégica
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