Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 12/12/2010 01:00
¿Quién dijo miedo?
Como miembro organizador y fundador del Partido Revolucionario Democrático, pregunto a mi dirigencia y a los compañeros y compañeras de base. ¿Cuál es el miedo a que nos quiten el subsidio electoral? Compañeros, restando a los desertores, muchos inscritos por conveniencia y no por convicción, somos más de medio millón de miembros del partido político formado por el comandante Omar Torrijos Herrera.
Si en las reformas a nuestro estatuto incluimos la obligatoriedad a que todo miembro inscrito aporte un balboa, estaríamos facturando más de medio millón de balboas mensuales. Estamos hablando de más de seis millones de balboas anuales que podemos poner a funcionar e invertir en actividades con nuestra propia gente, profesionales, técnicos, artesanos, estudiantes, campesinos, indígenas, agricultores, en fin, podríamos desarrollar tantas actividades que generarían más ingresos a nuestro partido político, sin tener que depender del subsidio electoral.
Podríamos montar una oficina en cada cabecera de provincia administrada por los copartidarios de la región, que muchos de ellos andan caminando con sus hojas de vida debajo del brazo buscando un empleo.
Con la cantidad de profesionales de la medicina con que cuenta el PRD, podríamos instalar farmacias comunitarias en puntos estratégicos para brindarle a nuestro pueblo medicamentos a bajo costo.
¿Y por qué no? Un Banco Popular para realizar pequeños prestamos a nuestra gente con bajos intereses y evitar así que caigan en manos de los agiotistas y financieras, que lo que hacen es estrangular la ya golpeada economía del panameño. Nuestro partido cuenta con personas idóneas en materia de economía y finanzas, como el Dr. Goodin, que podría liderizar este proyecto.
Señores, esto que estoy planteando no es ninguna utopía. Solo tenemos que tener la voluntad de hacerlo y exigirle a nuestros dirigentes empujar la carreta juntos en una unidad monolítica, dejando atrás los cuchillos, motosierras, hachas y rayos láser y ponernos a trabajar por la real unidad del PRD, no de cara a las próximas elecciones, sino de cara a la gobernabilidad del Partido y no de personas, para los próximos 25 años y más.
Ah, pero para ello tenemos que hacer las reformas necesarias dentro de nuestro estatuto.
Si queremos levantar de las cenizas al PRD, tenemos que volver a la doctrina que nos enseñó el general Omar Torrijos. Si se ha de reformar el reglamento interno del PRD, lo primero que se debe ordenar es que ningún miembro del CEN del partido ocupe puesto dentro del Gobierno. El que aspira a un puesto dentro de la más alta dirigencia del partido, debe saber qué se le elige para que dirija el partido y no el país. Es el partido quien debe llevar a sus mejores hombres y mujeres a ocupar puestos públicos para lograr una gobernabilidad con equidad y, sobre todo, con sensibilidad social y de justicia.
*PERIODISTA.