Irene Orillac de Simone, presidenta de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), analiza el impacto de las tasas de interés en el acceso a la vivienda,...
- 28/06/2019 02:02
Eclosión
Varias consignas electorales destacaron en la campaña del presidente Electo. Sin duda, ‘uniendo fuerzas' fue la que más destacó. En primer lugar, debido al peso histórico que conlleva su ejecución dentro de la realidad de nuestra Nación, repleta de diversidades. En segundo lugar, por su importancia para aspirar a esa estabilidad que clama legítimamente Panamá entero, con miras a disfrutar, en paz, en armonía, con seguridad ciudadana e irreversiblemente, el más amplio bienestar social y económico.
La implementación del contenido de tal eslogan trascendió su naturaleza electoral, evolucionó, se convirtió en la crisálida que permitió el alumbramiento del equipo que guiará el enorme esfuerzo requerido para un efectivo y duradero rescate de Panamá, precisamente en momentos de inquietantes cifras económicas que advierten un camino sinuoso hasta la luz al final del túnel, pasando por los efectos del rapto y posterior violación del déficit fiscal por el saliente Gobierno panameñista hasta su ocultamiento intencional de los números reales de las finanzas públicas.
Agravado todo esto con los ‘daños colaterales' que se avecinan con la reciente inclusión del istmo en la lista gris del GAFI. Sí, otra vez; en esta oportunidad, no por negativas en la adopción de las medidas correctivas, sino por ausencia de ejecución o deficiente realización. Es un tiro al corazón de las inversiones extranjeras que favorece tasas de interés más altas; un justificado temor en el mercado bursátil e incertidumbre en las corresponsalías bancarias. Nuevamente quedó en evidencia la nula defensa de los intereses soberanos de este país por parte de los panameñistas.
El 1 de julio está a la vuelta de la esquina. Recién el equipo designado se asoma al cuadro. La diferencia fundamental en la caracterización del equipo escogido radica en quién está al mando. Nuestro voto fue para Nito Cortizo. En él depositamos nuestra confianza a objeto de que dirija la tarea histórica de recuperar la velocidad y satisfacciones perdidas del desarrollo integral, después de 10 años de rapiña e incapacidad.
Recién sonará el pito para iniciar el partido y, solo entonces, será medible el aporte de cada jugador, que solo en ese momento, mostrará sus quilates para merecer la honrosa designación de ser parte del equipo de trabajo de Nito Cortizo.
Es el turno de la felicidad que genera el saber que, en cuestión de horas, se abrirán las puertas del enriquecimiento de la calidad de vida de la población; opción posible gracias a la decisión democrática que tomó el pueblo el pasado 5 de mayo. Nunca estuvo en el proyecto del candidato de entonces, la más remota idea que este esfuerzo sería fácil. La dificultad de este empeño siempre motivó al presidente electo a avanzar, a proponer, a definir y a asumir posturas claras. Su conciencia respecto de lo duro de desarrollar la meta trazada, fue crucial en la formación de su credibilidad. ‘Prefiero una verdad amarga que una mentira dulce'. Lo repitió hasta el cansancio.
La verdad es que, por la lesión causada al país, debido a 10 años de burlas y fraudes, la fortuna no se sentirá enseguida. Todavía no ha llegado a su fin la época de empujar la carreta. Ya no es cuestión de buscar votos ni de convencer al vecino de la bondad de una propuesta electoral. La habilidad exigida hoy, es otra.
Ganamos las elecciones porque hicimos bien la tarea. Ahora toca afincarnos con firmeza, lo que implica que tenemos por delante otra gran tarea: reconquistar la confianza popular, la de los sectores del agro, maestros, sindicatos, empresarios y demás grupos sociales. Las justas demandas de participación no pueden desvincularse de este propósito, convertido hoy en un esfuerzo nacional que, para su éxito, debe involucrar a intereses diversos.
La esencia del proyecto del Buen Gobierno, esa que inspiró la actuación de los que de distintas formas empujaron la carreta, requiere hoy importantes cuotas de sabiduría y comprensión. Mucho se hizo para llegar a este momento, al escenario de subir los escalones del Palacio de las Garzas. Después de ganar la carrera al poder, iniciar armónica y efectivamente la carrera por corregir el rumbo, con el impacto necesario que atraiga el respaldo popular, es todavía más importante y requiere tener los ojos más abiertos. El paciente es todo Panamá y la enfermedad debe ser atacada por todos.
Es bajo estos parámetros que se colocan los cimientos de la obra que está llamado a ejecutar el nuevo Gobierno. A partir de la semana entrante, las grandes y variadas expectativas y esperanzas que ayudamos a levantar, se atenderán con una visión de país, con las luces largas, en beneficio del pueblo en su conjunto, sin preferencias sociales, mirando exclusivamente el bienestar general y el éxito de la práctica del bien común.
Hoy, somos testigos de la eclosión del ‘Buen Gobierno'; llegar hasta el final es un reto.
ABOGADO
‘La diferencia fundamental en la caracterización del equipo escogido radica en quién está al mando'
‘[...] la fortuna no se sentirá enseguida. Todavía no ha llegado a su fin la época de empujar la carreta'