• 13/08/2026 00:00

El poder de las relaciones públicas

Las relaciones públicas, hoy más que nunca, se tornan fundamentales para las organizaciones en un mundo cada vez más competitivo, tecnológico e hipercomunicado. Gracias a ello se puede lograr diferenciar y mostrar un perfil propio ante las diversas audiencias, con un matiz que proyecta información comprensiva y promueve altas vibraciones de simpatía. Son inherentemente actividades desarrolladas con miras a establecer y mantener buenas relaciones entre los miembros de un grupo y los diferentes sectores de la opinión pública.

Para tales efectos, requiere contar con una figura competente, que se identifique con la visión de la entidad, sin soslayar la realidad de su entorno. Este experto en comunicación estratégica debe cumplir con una función vital al convertirse en los ojos y, a veces, en la conciencia misma de la organización; en suma: es hacerlo bien y hacerlo saber.

Por la frase antes expuesta, el Relacionista Público, contiene en su ADN el poder para transmutar actitudes y mover a la acción planificada, ya que se encuentra ante un vertiginoso y convulsionado mundo impactado ahora por la tecnología, las redes sociales y sin dudar la inteligencia artificial.

Los retos son enormes, pero a pesar de este contexto, las principales funciones están llamadas fijamente a tender puentes, transformar las relaciones humanas, fundamentándolas en expresiones francas y leales, con datos cabales y procurando evitar el individualismo rugoso y la competencia degolladora en el ambiente empresarial- institucional.

El desafío de un relacionista público, en realidad, no solo consiste en saber identificar las necesidades de los usuarios o clientes de una institución o empresa, respectivamente. Es también ofrecer soluciones creativas, sólidas, verificables, resilientes, con un alto valor añadido y un buen retorno de la inversión.

De esta forma, queda evidenciado el gran poder de esta profesión, al respecto existen centenares de agencias en diversas regiones (consolidadas como consultores estratégicos), además se cuantifica un gran caudal de membresías aglutinadas en Asociaciones de Relaciones Públicas en todo el mundo. Como vemos, no es un tema sin importancia, ya que una comunicación eficaz es un elemento diferenciador en un cosmos agresivamente competitivo, donde las corporaciones lo que buscan es posicionar la imagen, convencer y vender sus productos.

Quien ostenta esta posición debe contar con habilidades directivas para ejercer su liderazgo no sólo en tiempo de pletórica abundancia, sino también en momentos de crisis que pongan en peligro la reputación y la imagen de la entidad. Es el director de RRPP quien hace gala de sus atributos con contactos precisos - producto del roce de comunicación externa- que es clave mayor para gestionar la información de manera oportuna y con delicada coherencia, evitando así confundir, frustrar o emponzoñar la percepción de la opinión pública.

Los directores de RRPP tienen la responsabilidad de asesorar a las máximas autoridades (sean presidentes, ministros, directores institucionales, rectores, gerentes, diplomáticos, etc.), no sólo gestionando información, sino también en roles de protocolo y ceremonial, convirtiéndose en la elegante imagen manifiesta de la estructura organizacional.

Por excelencia, su rol es allanar equilibrios en un vasto número de audiencias, lo que demanda flexibilidad, y al mismo tiempo la capacidad de mantenerse firme para alcanzar los macro objetivos de comunicación, conjugándolos en los planes estratégicos de la empresa o institución.

Es vital entonces, la formación de alto nivel para el ejercicio de esta profesión. En nuestro país, la responsabilidad la tiene la Universidad de Panamá que oferta la Licenciatura en Relaciones Públicas y por otro lado universidades como la Udelas ofrece una maestría en Comunicación Organizacional; ambas versan la formación en la gestión de la información, la tecnología, el protocolo, ceremonial y redes sociales (este último actualmente afronta el gran dilema sobre su papel de comunicar o informar) ...al respecto ya hemos comentado sobre esa temática en un artículo anterior.

La reflexión ipso facto seguirá teniendo mucho kilometraje, hay que repasar el espíritu de la norma vigente de Relaciones Públicas en Panamá y el papel promotor de buenas prácticas de las asociaciones que en su justa dimensión debe avalar que estas plazas sean ocupadas sustancialmente por profesionales idóneos en comunicación.

* El autor es relacionista público y docente universitario
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