• 02/12/2010 01:00

Eladio... presidente

No acostumbro a hacer acto de presencia en los llamados parques, y menos en los de los ‘aburridos’, como suelen llamarles a algunos. Qui...

No acostumbro a hacer acto de presencia en los llamados parques, y menos en los de los ‘aburridos’, como suelen llamarles a algunos. Quizás por falta de tiempo, pues, el destino me ha concedido la enorme gloria de seguir haciendo y soñando con el presente y con el futuro. La actividad escolar en el ámbito privado y las actividades agropecuarias me mantienen en cotidiana proyección y, gracias a Dios, con voluntad y fruición personal, pese a la crisis que hoy vive la ganadería.

Sin embargo, hace un par de domingos cuando viajaba hacia Volcán, a atender una invitación (almuerzo), me dio por pasar por la plaza Amador Guerrero, en la ciudad de La Concepción, Bugaba. En este sitio rodeado de árboles frondosos y muy concurrido por los jubilados, había un número plural de éstos, y uno de ellos apodado ‘Cañón’ se dedicó por largo rato a lanzar el grito de: ‘¡Eladio... presidente!’, cada vez que al grupo se sumaba un adulto mayor. Parecía esto una campaña política prematura en un lugar de la República, donde las huestes del desaparecido caudillo de Arco Iris han sido imbatibles.

En la calle del frente, donde está ubicado el Banco Nacional, no paraba de reír un grupo de señores de mediana edad, que hacían diversos comentarios sobre la escena que presenciaban. Para observar mejor el panorama me senté en la silla de un lustrador de calzados, a quien puse a trabajar, y quien, aunque parezca mentira, no solo se reía, sino que hacía sus comentarios sobre la política criolla y el momento nacional.

Comentaba el joven, apodado ‘Bugabín’, que él simpatiza con la precandidatura de don Eladio, y que daría todo por su campaña si lo escogiera como compañero de fórmula; que él es Bachiller en Ciencias y ciudadano honrado, cuyo único trabajo, hasta ahora, ha sido el de lustrador de calzado, y que el líder de los jubilados necesita un joven en la nómina y que él pudiera llenar ese espacio. Las carcajadas sonaban en el predio ante estos comentarios. Un vendedor de plantones de pino le contestó: ‘olvídate de Eladio... el candidato fuerte será Genaro López, quien ha prometido despejar las vías solucionando problemas...’, a lo que respondió un jubilado de las autodestruidas fuerzas de defensa..., ‘olvídate, que el hombre fuerte en el 2014 será Vicente Magallón, y punto’.

Era una mañana de buen humor, por cierto. Los comentaristas de plaza todo lo expresaban casi a carcajadas, y nadie se peleaba, como suele ocurrir entre ‘profesionales’ de la política enquistados en los partidos políticos y en los que parecieran actuar impulsados por el sistema endocrino y no por el cerebro y la razón.

No está mal que el folclor político se manifieste en nuestra sociedad y que, especialmente, nuestra clase popular acuda a manifestaciones de este carácter en el interior de la República, en vez de jugar el papel de eternos llorones, como suele ocurrir en otros puntos del país, ante la insensibilidad de diversas administraciones.

*EDUCADOR.

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