• 28/08/2025 23:00

Estamos aquí, siempre estamos aquí

Tal como dice la canción de René-Residente “Estamos aquí, siempre estamos aquí”. El Suntracs está aquí, el martes 26 realizamos nuestra asamblea general donde se eligió tal como correspondía, a pesar de toda la persecución contra la organización y sus dirigentes, la nueva junta directiva para el periodo 2025-2028. A pesar de la lluvia tempranera, con convicción y entusiasmo más de cinco mil obreros de la construcción se hicieron presentes para dar respaldo a su sindicato y su nueva directiva.

En este torneo la nómina “Conrado Sanjur”, presento por primera vez dentro de sus integrantes a dos compañeras, lo que es evidencia del compromiso de nuestra organización por integrar a la mujer en la vida sindical, luchar por sus reivindicaciones laborales y de vida.

Durante el proceso electoral se reflexionó sobre la profunda crisis institucional que vive el país, que se manifiesta en lo político, económico y social, ante un gobierno sin propuestas reales, con una conducta autoritaria y represiva. Se ratificó la defensa de los compañeros judicializados y a nuestros dirigentes ilegalmente encarcelados y perseguidos. Exigimos alto a la persecución de nuestros dirigentes sindicales y libertad inmediata para los presos políticos.

En este marco, Suntracs envió nota al presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, dada la visita de Mulino a ese país en el marco de la reunión del Mercosur.

Manifestamos que “Entendemos que, en el marco de la Declaración Sociolaboral del Mercosur, la libertad sindical es un derecho fundamental reconocido y protegido por este bloque regional que busca garantizar que trabajadores y empleadores puedan formar sindicatos libremente, sin injerencias externas, y ejercer sus derechos colectivos, como la negociación colectiva y la huelga. Este derecho se enmarca dentro de una política sociolaboral más amplia que busca promover el trabajo decente y la justicia social en la región e impulsa la resolución pacífica de conflictos laborales a través de mecanismos de diálogo social, conciliación y arbitraje”. Igualmente hacemos referencia al hecho que “Los Estados miembros del Mercosur ratifican los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relacionados con la libertad sindical y la negociación colectiva, como el Convenio 87 y el Convenio 98, que refuerzan su marco normativo.../... Sin embargo, el Gobierno del presidente Mulino se ha identificado como un Gobierno abiertamente proempresarial, y durante su gestión de poco más de un año ha emprendido una política de persecución contra los sindicatos, desatando una fuerte escalada represiva contra nuestro pueblo y cerrando las puertas al diálogo social como forma de dirimir diferencias”. Recordamos que Panamá está en la lista de los 24 países más violadores de las libertades sindicales, que promulga la OIT.

Pusimos en auto la conducta de la ministra de trabajo, Jacqueline Muñoz, quien promueve y apoya un sindicalismo a tono con los intereses y políticas del Gobierno que representa y de la clase empresarial, mientras persigue y asfixia económicamente a las principales centrales y organizaciones sindicales, y busca disolver ilegalmente al sindicato más grande del país, que es el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Suntracs), así como a la cooperativa de los trabajadores, y al Sindicato de Trabajadores de las Industrias del Banano, Agropecuario y Empresas Afines (Sitraibana), este último enfrentado a la transnacional Chiquita Brands, que ha decidido despedir a más de 5.000 trabajadores en abierta violación de sus derechos laborales y sin el pago de las indemnizaciones correspondientes, con la complicidad del Gobierno del señor Mulino.

Esta es la situación de violación del Estado de derecho, del debido proceso, de atentado a los derechos humanos, las garantías fundamentales, los derechos laborales y la libertad sindical que confrontamos en estos momentos en Panamá y que no se compagina con la Declaración Sociolaboral del Mercosur ni con la Declaración de la OIT relativa a los derechos y principios fundamentales del trabajo de 1998, apoyada por los Estados partes del Mercosur.

Estamos aquí, en lucha por un Estado Democrático donde se respeten los derechos humanos y sindicales, violados por el Gobierno de Mulino.

*El autor es dirigente en Conusi-Frenadeso
Lo Nuevo